Evangelio y liturgia de hoy, viernes 6 de febrero de 2026: ora con el Evangelio de hoy en audio según san Marcos (Mc 6, 14-29): En aquel tiempo, el rey Herodes oyó hablar de Jesús, porque su fama se había extendido por todas partes. Algunos decían: «Juan el Bautista ha resucitado, y por eso se manifiestan en él poderes milagrosos. Otros afirmaban: «Es Elías». Y otros: «Es un profeta como los antiguos»…
Santos Pablo Miki y compañeros mártires (s. XVI, Japón)
LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA VIERNES 6 DE FEBRERO DE 2026
Misa del Día – Rojo- Semana 4a. del Tiempo Ordinario
CONTENIDO DEL DÍA
ANTÍFONA DE ENTRADA
Se alegran en el cielo las almas de los Santos que siguieron las huellas de Cristo; y gozan con Él eternamente, porque lo amaron hasta derramar su sangre.
ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, fortaleza de todos los santos, que por medio de la cruz te dignaste llamar a la vida a los santos mártires Pablo Miki y compañeros, concédenos, por su intercesión, mantener firmemente hasta la muerte la fe que profesamos.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DEL ECLESIÁSTICO
Como se aparta la grasa para los sacrificios,
así fue escogido David entre los hijos de Israel.
Él jugaba con leones, como si fueran cabritos
y con osos, como si fueran corderos.
Joven aún, mató al gigante
y lavó la deshonra de su pueblo:
hizo girar su honda
y de una pedrada derribó la soberbia de Goliat.
Porque invocó al Dios altísimo,
Él le dio fuerza a su brazo
para aniquilar a aquel poderoso guerrero
y restaurar el honor de su pueblo.
Por eso celebraban con canciones
su victoria sobre diez mil enemigos,
y lo bendecían en nombre del Señor.
Ya cuando era rey,
peleó con todos sus enemigos y los derrotó.
Aniquiló a los filisteos
y quebrantó su poder para siempre.
Por todos sus éxitos daba gracias al Dios altísimo
y lo glorificaba.
Amaba con toda el alma a su creador
y le entonaba canciones de alabanza.
Instituyó salmistas para el servicio del altar,
que con sus voces hicieron armoniosos los cantos.
Celebró con esplendor las fiestas
y organizó el ciclo de las solemnidades.
El santuario resonaba desde el alba
con alabanzas al nombre del Señor.
El Señor le perdonó sus pecados
y consolidó su poder para siempre.
Le prometió una dinastía perpetua
y le dio un trono glorioso en Israel.
Por sus méritos le sucedió
un hijo sabio, que vivió en paz:
Salomón fue rey en tiempos tranquilos,
porque Dios pacificó sus fronteras;
le construyó un templo al Señor
y le dedicó un santuario eterno.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Bendito sea mi Dios y Salvador
Perfecto es el camino de Dios,
acendrada (purísima) es la promesa del Señor;
Él es escudo para los que a Él se acogen. R/.
Viva el Señor, bendita sea mi Roca,
sea ensalzado mi Dios y Salvador.
Te daré gracias entre las naciones, Señor,
y tañeré en honor de tu Nombre. R/.
Tú diste gran victoria a tu rey,
tuviste misericordia de tu ungido,
de David y su linaje por siempre. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
Bienaventurados los que escuchan la Palabra de Dios con un corazón noble y generoso, la guardan y dan fruto con perseverancia. (Lc 8,15)
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 6 DE FEBRERO DE 2026 – VIERNES
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS
Mc 6, 14- 29 (audio)
En aquel tiempo, el rey Herodes oyó hablar de Jesús, porque su fama se había extendido por todas partes. Algunos decían: «Juan el Bautista ha resucitado, y por eso se manifiestan en él poderes milagrosos. Otros afirmaban: «Es Elías». Y otros: «Es un profeta como los antiguos».
Pero Herodes, al oír todo esto, decía: «Este hombre es Juan, a quien yo mandé decapitar y que ha resucitado». Herodes, en efecto, había hecho arrestar y encarcelar a Juan a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, con la que se había casado.
Porque Juan decía a Herodes: «No te es lícito tener a la mujer de tu hermano». Herodías odiaba a Juan e intentaba matarlo, pero no podía, porque Herodes lo respetaba, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía.
Un día se presentó la ocasión favorable. Herodes festejaba su cumpleaños, ofreciendo un banquete a sus dignatarios, a sus oficiales y a los notables de Galilea. La hija de Herodías salió a bailar, y agradó tanto a Herodes y a sus convidados, que el rey dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras y te lo daré».Y le aseguró bajo juramento: «Te daré cualquier cosa que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino».
Ella fue a preguntar a su madre: «¿Qué debo pedirle?». «La cabeza de Juan el Bautista», respondió esta. La joven volvió rápidamente adonde estaba el rey y le hizo este pedido: «Quiero que me traigas ahora mismo, sobre una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista». El rey se entristeció mucho, pero a causa de su juramento, y por los convidados, no quiso contrariarla.
En seguida mandó a un guardia que trajera la cabeza de Juan. El guardia fue a la cárcel y le cortó la cabeza. Después la trajo sobre una bandeja, la entregó a la joven y esta se la dio a su madre.
Cuando los discípulos de Juan lo supieron, fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El Evangelio que nos trae la liturgia del día de hoy, viernes 6 de febrero de 2026, proviene del santo Evangelio según san Marcos (Marcos 6, 14-29).
En el texto de hoy se nos presenta el martirio de Juan el Bautista en el que, una vez más, y en la persona del rey Herodes, las Sagradas Escrituras nos muestran la importancia del dominio de sí mismo, del pensamiento y de la lengua y, nos enfatiza que, en momentos de exaltación emocional, cuando no hay discernimiento, existe la necesidad de no proponer, prometer o decidir cosar de las cuales pueda llegar el arrepentimiento, aquellas que también son puerta de entrada para el mal y el pecado.
Vemos también cómo el miedo a perder su imagen de rey ante los invitados hace que Herodes actúe aún en contra de su verdadera voluntad de proteger al santo profeta.
“Pon, Yahveh, en mi boca un centinela, un vigía a la puerta de mis labios. No dejes que tienda mi corazón a cosa mala, a perpetrar acciones criminales en compañía de malhechores, y no guste yo lo que hace sus delicias. (Salmo 141,3-4).
Reconociendo que, estando lejos de Dios, la falta de discernimiento nos lleva a hablar sin pensar y actuar sin medir consecuencias, pidamos al Señor nos conceda la gracia de permanecer a su lado, sin separarnos de Él; de consultarle cada cosa que pensemos, hablemos, hagamos o dejemos de hacer; de definirnos siempre por su Voluntad, sin temer las consecuencias de nuestra opción por Él.


