LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA SÁBADO DE LA XXXI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO.
MISA DEL DÍA – VERDE –
Santos del día: SAN ADEODATO (S. VII); otros
CONTENIDO DEL DÍA
ORACIÓN DIARIA POR LOS DIFUNTOS, MES DE NOVIEMBRE (< 3 MIN)
Antes de leer el Evangelio del día de hoy , te invitamos a ver este video de YouTube (<3 min), y a orar por los difuntos durante todo el mes de noviembre: «Oración por los fieles difuntos». Orar por el alma de los difuntos es una obra de misericordia espiritual. También te invitamos a ingresar a nuestro canal de YouTube, comentar tu intención, compartir el enlace y suscribirte: oración por los difuntos, noviembre 2025. Dios te bendiga.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Salve, Madre Santa, Virgen Madre del Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos..
ORACIÓN COLECTA
Haz que nosotros tus siervos, Señor Dios, gocemos de perpetua salud de alma y cuerpo, y, por la intercesión de la gloriosa siempre Virgen Santa María, líbranos de las tristezas presentes y concédenos disfrutar las alegrías eternas.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén..
PRIMERA LECTURA
LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS
Hermanos: Saluden a Prisca y a Aquila, colaboradores míos en el servicio de Cristo Jesús, que por salvar mi vida arriesgaron la suya. A ellos no sólo yo sino también todas las comunidades cristianas del mundo pagano les debemos gratitud. Saluden también a la comunidad que se reúne en casa de ellos.
Saluden a mi querido Epéneto, el primero que en la provincia de Asia se hizo cristiano. Saluden a María, que ha trabajado tanto por ustedes. Saluden a Andrónico y a Junías, mis paisanos y compañeros de prisión, que se han distinguido en predicar el Evangelio y en el apostolado, y que se hicieron cristianos antes que yo. Saluden a Ampliato, a quien tanto quiero en el Señor. Saluden a Urbano, colaborador nuestro en el servicio de Cristo, y a mi querido Estaquio.
Salúdense los unos a los otros con el saludo de paz. Todas las comunidades cristianas los saludan.
Yo, Tercio, el escribano de esta carta, también les mando un saludo en el Señor. Los saluda Gayo, que me hospeda a mí y a esta comunidad. Los saludan Erasto, administrador de la ciudad, y Cuarto, nuestro hermano.
Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con todos ustedes. Amén.
A aquel que puede darles fuerzas para cumplir el Evangelio que yo he proclamado, predicando a Cristo, conforme a la revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos, y que ahora, en cumplimiento del designio eterno de Dios, ha quedado manifestado por las Sagradas Escrituras, para atraer a todas las naciones a la obediencia de la fe, al Dios único, infinitamente sabio, démosle gloria, por Jesucristo, para siempre. Amén.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi Rey
Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R/.
Una generación pondera tus obras a la otra,
y le cuenta tus hazañas.
Alaban ellos la gloria de tu majestad,
y yo repito tus maravillas. R/.
Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles.
Que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 8 NOV. 2025
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS
Lc 16, 9-15
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Con el dinero, tan lleno de injusticias, gánense amigos que, cuando ustedes mueran, los reciban en el cielo. El que es fiel en las cosas pequeñas, también es fiel en las grandes; y el que es infiel en las cosas pequeñas, también es infiel en las grandes. Si ustedes no son fieles administradores del dinero, tan lleno de injusticias, ¿quién les confiará los bienes verdaderos? Y si no han sido fieles en lo que no es de ustedes, ¿quién les confiará lo que sí es de ustedes?
No hay criado que pueda servir a dos amos, pues odiará a uno y amará al otro, o se apegará al primero y despreciará al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero”.
Al oír todas estas cosas, los fariseos, que son amantes del dinero, se burlaban de Jesús. Pero Él les dijo: “Ustedes pretenden pasar por justos delante de los hombres; pero Dios conoce sus corazones, y lo que es muy estimable para los hombres es detestable para Dios”.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
En el Evangelio del día, hoy sábado 8 de noviembre de 2025, la liturgia nos presenta un fragmento del Santo Evangelio según San Lucas (Lc 16, 9-15).
Hoy, en el Evangelio, nuestro Señor reafirma la responsabilidad y necesidad que tenemos de escoger una de dos opciones: Dios o el dinero. Recuerda así este pasaje aquel otro que dice: «Yo he puesto delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida, y vivirás, tú y tus descendientes, con tal que ames al Señor, tu Dios, escuches su voz y le seas fiel» (Dt 30, 19b-20). Y elegir la vida, el camino correcto, es elegir a Dios, elegir a Cristo, con todo nuestro corazón, toda nuestra alma, todo nuestro ser: amar sus mandatos.
El dinero como objetivo de vida es ejemplo de la idolatría a las cosas del mundo. ¿Hasta donde permitimos que el apego al dinero, u otras realidades del mundo, nos lleve a alejarnos de Dios?, ¿de desapegarnos de su Voluntad?
El dinero, como otras cosas que apartan de Dios, divide al hombre en dos grupos: en aquellos quienes lo desean más allá de lo razonable y en aquellos que no, siendo así una potencial causa de soberbia para unos y de humillación para otros, de clasificaciones superfluas de los unos y los otros, de tentación progresiva para quienes poco a poco van dejando entrar, con el deseo del dinero, el pecado, el deseo del poder y dominio sobre los demás, o de vanagloriarse, sin importar el costo, cualquiera que sea.
Por eso con el poco o mucho dinero que, haciendo bien las cosas, conseguimos por gracia de Dios, para nuestro sustento, el Señor nos pide que ganemos amigos,… nos pide así que seamos generosos, ayudemos, demos limosna a quienes lo necesitan.. para que ellos luego nos reciban en el cielo… la amistad auténtica, el amor que debemos dar a nuestros hermanos, tiene pues a la caridad como fuente y camino para ir al cielo junto a ellos.
¡Pidamos hoy la gracia de optar siempre por Dios!


