Evangelio de hoy, lecturas y salmo de este día miércoles 11 de marzo de 2026: ora con el Evangelio del día, en audio, según san Mateo (Mt) 5, 17-19. «En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud….» Encuentra más abajo el texto completo, el audio y la reflexión del Evangelio, el salmo y las lecturas de hoy.
MIÉRCOLES DE LA TERCERA SEMANA DE CUARESMA – TIEMPO DE CUARESMA –
SAN CONSTANTINO (Rey, mártir, no el emperador )
LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA MIÉRCOLES 11 DE MARZO DE 2026
Misa del Día – Morado – Asiste a la Eucaristía – No faltes a la cita diaria con el Señor
CONTENIDO DEL DÍA
INVITACIÓN PARA ESTA SEMANA
En este día te invitamos a que, después de leer, escuchar y orar el Evangelio, el salmo y las lecturas de hoy nos acompañes en oración por la conversión de todos los pecadores, solicitud de la Virgen María en Fátima. En especial, hoy te invitamos a orar por la conversión de las personas que apoyan, celebran, legalizan, promueven o realizan sacrificios humanos de bebés en su gestación (aborto legal o “consentido”, IVE, etc; y la muerte de embriones humanos de tratamientos de fertilidad, que incluso se atreven a llamar “sobrantes”), también por las mujeres en gestación para que no caigan en ese engaño del mal, y por la reversión de las leyes humanas que los permiten.
Nuestros videos recomendados el día de hoy son una canción y una oración a la Stma Virgen María, pues, con su intercesión, hacemos tal petición al Padre, a nuestro Señor Jesucristo y al Espíritu Santo. Ingresa al canal, suscríbete y comparte. Dios te bendiga.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Asegura mis pasos conforme a tu promesa, que la maldad no se apodere de mí. (Cf. Sal 118, 133)
ORACIÓN COLECTA
Señor, instruidos por las prácticas cuaresmales y alimentados con tu Palabra, concédenos que te sirvamos fielmente con una santa austeridad de vida y perseveremos unidos en la plegaria.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DEL DEUTERONOMIO
En aquellos días, Moisés habló al pueblo, diciendo:
“Ahora, Israel, escucha los mandatos y preceptos que te enseño, para que los pongas en práctica y puedas así vivir y entrar a tomar posesión de la tierra que el Señor, Dios de tus padres, te va a dar.
Yo les enseño mandatos y preceptos, como me ordena el Señor, mi Dios, para que se ajusten a ellos en la tierra en que van a entrar y que van a tomar en posesión. Guárdenlos y cúmplanlos, porque ellos son su sabiduría y su prudencia a los ojos de los pueblos.
Cuando tengan noticia de todos estos preceptos, se dirán: ‘En verdad esta gran nación es un pueblo sabio y prudente’. Porque, ¿cuál otra nación hay tan grande que tenga dioses tan cercanos como lo está nuestro Dios, siempre que lo invocamos? ¿Cuál es la gran nación cuyos mandatos y preceptos sean tan justos como toda esta ley que ahora les doy?
Pero ten cuidado y atiende bien: No vayas a olvidarte de estos hechos que tus ojos han visto, ni dejes que se aparten de tu corazón en todos los días de tu vida; al contrario, transmíteselos a tus hijos y a los hijos de tus hijos”.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Glorifica al Señor, Jerusalén
Glorifica al Señor, Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sión.
Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R/.
Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz;
manda la nieve como lana,
esparce la escarcha como ceniza. R/.
Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Honor y Gloria a tí, Señor Jesús // Alabanza y honor a ti, Señor Jesús
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna. (Cf. Jn 6, 63c.68c)
R/. Honor y Gloria a tí, Señor Jesús// Alabanza y honor a ti, Señor Jesús
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 11 DE MARZO DE 2026 – MIÉRCOLES, TERCERA SEMANA DE CUARESMA
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO
Mt 18, 21-35
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley.
Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos”.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El Evangelio que nos trae la liturgia de hoy, MIÉRCOLES 11 de marzo de 2026, proviene de san Mateo 5, 17-19
Jesús no ha venido a abolir o cambiar la ley o lo dicho por los profetas. Si la Ley se resume en el amor a Dios y al prójimo como a uno mismo, Jesús es el pleno cumplimiento de esa Ley. Al obedecer en todo la voluntad de Dios, despojándose de la ventaja de su naturaleza divina, y asumir la frágil condición humana, Jesús amó hasta el extremo, entregando voluntariamente su vida terrenal para expiación de nuestros pecados y salvación de todo el género humano, de todo aquel que en Él crea.
Pero este amor extremo fue antecedido por innumerables obras y señales al servicio de la gente de ese tiempo, lo que es muestra también, por tanto, del amor al prójimo: curaciones, liberaciones, multiplicación de alimentos, resurrecciones, entre otras, y llegando, incluso, a pedir al Padre perdón por aquellos que le persiguieron y lo clavaron en la cruz. Pero, claro está, el amor de Jesús trascendió a la gente de ese tiempo, y lo hemos recibido todos desde ese momento: amor extremo y perpetuo.
Así pues, Jesús es amor a la voluntad divina (amor a Dios) y a la humanidad entera (amor al prójimo), y da plenitud a la Ley en el sentido de que su complemento, el amor a uno mismo, lo demostró siendo hombre en el cumplimiento de la voluntad de Dios, incluso en sus momentos de mayor sufrimiento, miedo y dolor: “y, puesto de rodillas, (Jesús) oraba así: «Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.»” (Lc 22, 41) .
Nuestro Señor nos enseña hoy que si vivimos en la Voluntad de Dios y servimos a los demás vivimos en el amor, pues Dios es el amor, y, entonces, al dar nosotros cumplimiento a la Ley, también somos amor, pues su imagen y semejanza somos:
¡Como sus discípulos debemos procurar seguir en todo al Maestro!.


