Evangelio y liturgia de hoy, viernes 13 de febrero de 2026: ora con el Evangelio de hoy en audio según san Marcos (Mc 7, 31-37): En aquel tiempo, Jesús volvió a salir de la región de Tiro y, pasando por Sidón, llegó al Lago de Galilea, en pleno territorio de Decápolis. Allí le llevaron un sordo y tartamudo, y le pidieron que pusiera su mano sobre él.
SAN BENIGNO DE TODI (S. IV, presbítero y mártir)
LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA VIERNES 13 DE FEBRERO DE 2026
Misa del Día – Verde – Semana 5a. del Tiempo Ordinario
CONTENIDO DEL DÍA
ANTÍFONA DE ENTRADA
Tú, Señor, te compadeces de todos y no desprecias nada de lo que has hecho. Tú disimulas los pecados de los hombres de modo que se puedan arrepentir y los perdonas, porque tú eres el Señor Dios nuestro. (Cf. Sb 11, 24-25.27)
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y lleno de ternura, que hiciste brotar de la roca una fuente de agua viva para tu pueblo sediento, saca lágrimas de arrepentimiento de la dureza de nuestro corazón, para que podamos llorar nuestros pecados, y merezcamos, por tu misericordia, recibir el perdón de todos ellos.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL PRIMER LIBRO DE LOS REYES
En aquel tiempo, Jeroboam, siervo de Salomón, salió de Jerusalén y se encontró por el camino al profeta Ajías, de Siló, que llevaba puesto un manto nuevo.
Estaban los dos solos en el campo. Ajías tomó su manto, lo rasgó en doce pedazos y le dijo a Jeroboam: “Toma diez pedazos, pues el Señor, Dios de Israel, te manda decir: ‘Voy a desgarrar el reino de Salomón. A ti te daré diez tribus, y a Salomón solamente le dejaré una en consideración a David, mi siervo, y a Jerusalén, la ciudad que elegí entre todas las tribus de Israel’”.
Y desde entonces hasta el día de hoy, Israel se separó de la casa de David.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Yo soy el Señor, Dios tuyo: escucha mi voz
No tendrás un dios extraño,
no adorarás un dios extranjero;
yo soy el Señor, Dios tuyo,
que te saqué de la tierra de Egipto. R/.
Mi pueblo no escuchó mi voz,
Israel no quiso obedecer:
los entregué a su corazón obstinado,
para que anduviesen según sus antojos. R/.
¡Ojalá me escuchase mi pueblo
y caminase Israel por mi camino!:
en un momento humillaría a sus enemigos
y volvería mi mano contra sus adversarios. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
Abre, Señor, nuestro corazón, para que aceptemos las palabras de tu Hijo. (Cf. Hch 16, 14b)
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 13 DE FEBRERO DE 2026 – VIERNES DE LA 5a. SEMANA DEL T.O.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS
Mc 7, 31-37(audio)
En aquel tiempo, Jesús volvió a salir de la región de Tiro y, pasando por Sidón, llegó al Lago de Galilea, en pleno territorio de Decápolis. 32 Allí le llevaron un sordo y tartamudo, y le pidieron que pusiera su mano sobre él.
33 Jesús se lo llevó a un lado, aparte de la gente, le metió los dedos en los oídos y con saliva le tocó la lengua. 34 Luego, mirando al cielo, suspiró y dijo al hombre: «¡Efatá!» (es decir: «¡Ábrete!»)
35 Al momento, los oídos del sordo se abrieron, y se le desató la lengua y pudo hablar bien.
36 Jesús les mandó que no se lo dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, tanto más lo contaban. 37 Llenos de admiración, decían: «Todo lo hace bien. ¡Hasta puede hacer que los sordos oigan y que los mudos hablen!».
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El Evangelio que nos trae la liturgia de hoy, viernes 13 de febrero de 2026, proviene de san Marcos (Mc 7, 31-37).
En el Evangelio de hoy se relata que Jesús «mirando al cielo, suspiró y dijo al hombre sordo y tartamudo: «¡Efatá!» (es decir: «¡Ábrete!»). Al momento, los oídos del sordo se abrieron, y se le desató la lengua y pudo hablar bien».
La comunidad intercedió ante el Señor, hablando con Él, como en una oración conjunta, para que Jesús lo curara; sin embargo, en ocasiones incluso nuestro Señor toma cierta distancia de la multitud para enseñar o para curar.
Qué mejor que al escuchar por primera vez sea Dios quien te habla, se haga conciencia de que es Dios, nuestro Señor, quien actúa a nuestro favor, en lugar de que se perciba primero el ruido de las confusas voces de un tumulto, que puedan distraer de lo verdaderamente importante.
Este pasaje nos recuerda la eficacia de la oración de intercesión y comunitaria, pero también que una sola Palabra del Señor bastará para sanarnos. Corre a recibirlo hoy a la Eucaristía, si tienes limitaciones o necesitas ayuda para llegar, pídela a Dios y Él te conseguirá los medios y las personas.


