Hoy es viernes 16 de enero de 2026: ora con el Evangelio de hoy en audio según san Marcos (Mc 2, 1-12): «Cuando Jesús volvió a Cafarnaúm se difundió la noticia de que estaba en la casa. Se reunió tanta gente, que no había más lugar ni siquiera delante de la puerta, y Él les anunciaba la Palabra»..
SEMANA 1 DEL TIEMPO ORDINARIO. SAN MARCELO I, Papa
LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA VIERNES 16 DE ENERO DE 2026
MISA DEL DÍA – VERDE
CONTENIDO DEL DÍA
ANTÍFONA DE ENTRADA
Tú, Señor, te compadeces de todos y no desprecias nada de lo que has hecho. Tú disimulas los pecados de los hombres de modo que se puedan arrepentir y los perdonas, porque tú eres el Señor Dios nuestro. (Cf. Sb 11, 24-25.27)
ORACIÓN COLECTA
Escucha bondadoso, Señor, nuestras súplicas y perdona los pecados de los que creemos en ti, para que nos concedas juntamente tu perdón y tu paz.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la Unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL PRIMER LIBRO DE SAMUEL
En aquellos días 4 se reunieron todos los ancianos de Israel y fueron a entrevistarse con Samuel en Ramá, 5 para decirle: «Tú ya eres un anciano, y tus hijos no se portan como tú; por lo tanto, nombra un rey que nos gobierne, como es costumbre en todas las naciones.»
6 Samuel, disgustado porque le pedían que nombrara un rey para que los gobernara, se dirigió en oración al Señor; 7 pero el Señor le respondió: «Atiende cualquier petición que el pueblo te haga, pues no es a ti a quien rechazan, sino a mí, para que yo no reine sobre ellos.
10 Entonces Samuel comunicó la respuesta del Señor al pueblo que le pedía un rey. 11 Les dijo: —Esto es lo que les espera con el rey que los va a gobernar: Llamará a filas a los hijos de ustedes, y a unos los destinará a los carros de combate, a otros a la caballería y a otros a su guardia personal. 12 A unos los nombrará jefes de mil soldados, y a otros jefes de cincuenta. A algunos de ustedes los pondrá a arar sus tierras y recoger sus cosechas, o a fabricar sus armas y el material de sus carros de combate.
13 Y tomará también a su servicio a las hijas de ustedes, para que sean sus perfumistas, cocineras y panaderas. 14 Se apoderará de las mejores tierras y de los mejores viñedos y olivares de ustedes, y los entregará a sus funcionarios. 15 Les quitará la décima parte de sus cereales y viñedos, y la entregará a los funcionarios y oficiales de su corte. 16 También les quitará a ustedes sus criados y criadas, y sus mejores bueyes y asnos, y los hará trabajar para él. 17 Se apropiará, además, de la décima parte de sus rebaños, y hasta ustedes mismos tendrán que servirle. 18 Y el día en que se quejen por causa del rey que hayan escogido, el Señor no les hará caso.
19 Pero el pueblo, sin tomar en cuenta la advertencia de Samuel, respondió:
—No importa. Queremos tener rey, 20 para ser como las otras naciones, y para que reine sobre nosotros y nos gobierne y dirija en la guerra.
21 Después de escuchar Samuel las palabras del pueblo, se las repitió al Señor, 22 y el Señor le respondió:
—Atiende su petición y nómbrales un rey.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor
Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, oh, Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo. R/.
Porque tú eres su honor y su fuerza,
y con tu favor realzas nuestro poder.
Porque el Señor es nuestro escudo
y el Santo de Israel nuestro rey. R/.
Escucha el audio del salmo responsorial de hoy
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 16 DE ENERO DE 2026
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS
Mc 2, 1-12
Cuando Jesús volvió a Cafarnaúm se difundió la noticia de que estaba en la casa. Se reunió tanta gente, que no había más lugar ni siquiera delante de la puerta, y Él les anunciaba la Palabra.
Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres. Y como no podían acercarlo a Él, a causa de la multitud, levantaron el techo sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla con el paralítico.
Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados».
Unos escribas que estaban sentados allí pensaban en su interior: «¿Qué está diciendo este hombre? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?
Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: «¿Qué están pensando? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados”, o “Levántate, toma tu camilla y camina”?
Para que ustedes sepan que el Hijo de hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados –dijo al paralítico–
Yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa».
El se levantó en seguida, tomó su camilla y salió a la vista de todos. La gente quedó asombrada y glorificaba a Dios, diciendo: «Nunca hemos visto nada igual».
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
San Marcos hoy en la palabra nos regala una enseñanza maravillosa del poder de la oracion de intercesión. En este capítulo, vemos como cuatro hombres con su fe intacta, convencidos que, si llevaban a los pies de Jesús a ese amigo que estaba postrado en una camilla, podrían obtener para él la sanación, vencen las dificultades y como el amor es creativo, bajan por el techo de aquella casa a este hombre que llevaba postrado quizás toda su vida.
Jesús como lo hemos visto en la mayoría de lecturas anteriores, lee nuestros corazones, conoce aquello que nos ha causado la enfermedad por causa del pecado, pero gracias a la acción de cuatro valientes y decididos “amigos”, este paralitico recobra su vida, se levanta, y se restaura su dignidad de hijo de Dios.
Hoy confiadamente presenta al Señor en tu mente y corazón aquella persona que sabes necesita sanar su corazón, su mente, su cuerpo y con la certeza en el poder y amor de Dios abandónala ante su divina presencia..


