Evangelio y liturgia de hoy, miércoles 18 de febrero de 2026: ora con el Evangelio de hoy en audio según san Mateo (Mt 6, 1-6. 16-18): En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo…
MIÉRCOLES DE CENIZA
LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA MIÉRCOLES 18 DE FEBRERO DE 2026
Misa del Día – Morado – Tiempo de cuaresma. Santo del día: San Simeón
CONTENIDO DEL DÍA
ANTÍFONA DE ENTRADA
Te compadeces de todos, Señor, y no aborreces nada de lo que hiciste; pasas por alto los pecados de los hombres para que se arrepientan, y los perdonas, porque tú eres nuestro Dios y Señor (Cf. Sb 11, 23.24.26)
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, comenzar el combate cristiano con el ayuno santo, para que , al luchar contra los enemigos espirituales, seamos fortalecidos con la ayuda de la austeridad.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DE LA PROFECÍA DE JOEL
Aún ahora –oráculo del Señor– vuelvan a mí de todo corazón, con ayuno, llantos y lamentos. Desgarren su corazón y no sus vestiduras, y vuelvan al Señor, su Dios, porque Él es bondadoso y compasivo, lento para la ira y rico en fidelidad, y se arrepiente de sus amenazas.
¡Quién sabe si Él no se volverá atrás y se arrepentirá, y dejará detrás de sí una bendición: la ofrenda y la libación para el Señor, su Dios!
¡Toquen la trompeta en Sión, prescriban un ayuno, convoquen a una reunión solemne, reúnan al pueblo, convoquen a la asamblea, congreguen a los ancianos, reúnan a los pequeños y a los niños de pecho! ¡Que el recién casado salga de su alcoba y la recién casada de su lecho nupcial!
Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes, los ministros del Señor, y digan: «¡Perdona, Señor, a tu pueblo, no entregues tu herencia al oprobio, y que las naciones no se burlen de ella! ¿Por qué se ha de decir entre los pueblos: Dónde está su Dios?».
El Señor se llenó de celos por su tierra y se compadeció de su pueblo..
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Misericordia, Señor, hemos pecado
Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R/.
Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad en tu presencia. R/.
Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R/.
Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R/.
SEGUNDA LECTURA
LECTURA DE LA SEGUNDA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS
Nosotros somos, entonces, embajadores de Cristo, y es Dios el que exhorta a los hombres por intermedio nuestro. Por eso, les suplicamos en nombre de Cristo: Déjense reconciliar con Dios.
A aquel que no conoció el pecado, Dios lo identificó con el pecado en favor nuestro, a fin de que nosotros seamos justificados por Él.
Y porque somos sus colaboradores, los exhortamos a no recibir en vano la gracia de Dios.
Porque Él nos dice en la Escritura: En el momento favorable te escuché, y en el día de la salvación te socorrí. Este es el tiempo favorable, este es el día de la salvación..
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/.Honor y Gloria a tí, Señor Jesús
No endurezcan hoy su corazón; escuchen la voz del Señor (Cf. Sal 94, 8a.7d)
R/. Honor y Gloria a tí, Señor Jesús
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 18 DE FEBRERO DE 2026 – MIÉRCOLES DE CENIZA.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO
Mt 6, 1-6.16-18
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo.
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará..
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El Evangelio que nos trae la liturgia de hoy, miércoles 18 de febrero de 2026, proviene de san Mateo (6, 1-6.16-18). El Evangelio de hoy nos advierte del cuidado que debemos tener al realizar las prácticas cuaresmales de oración, ayuno y limosna, las cuales si se hacen con recta intención (la de agradar a Dios y pedir perdón por nuestros pecados) nos ayudan a poner orden en la vida espiritual.
El «Hipócrita», dice nuestro Señor, es el que con la intención de ganar la admiración de los hombres, de manera planeada o intencionada, recibe su recompensa, premio o admiración de las personas, pero queda con las manos vacías ante Dios.
Que el Señor nos conceda en esta cuaresma tener una auténtica humildad, que nos haga aprovechar al máximo este tiempo de gracia que Dios en su infinita misericordia nos concede para volver nuestro corazón a Él.
Roguemos a Dios nos dé un corazón sabio, humilde y manso concorde con sus mandamientos, que son su Voluntad.


