Hoy es martes 20 de enero de 2026: ora con el Evangelio de hoy en audio según san Marcos (Mc 2, 23-28): «Un sábado, Jesús iba caminando entre los sembrados, y sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le preguntaron: “¿Por qué hacen tus discípulos algo que no está permitido hacer en sábado?”».
San Fabián, papa y mártir, y san Sebastián, mártir
LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA MARTES 20 DE ENERO DE 2026
MISA DEL DÍA – VERDE
CONTENIDO DEL DÍA
ANTÍFONA DE ENTRADA
Este santo combatió a favor de la ley de Dios hasta la muerte sin temer las amenazas de los enemigos; estaba cimentado sobre roca firme.
ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, gloria de tus sacerdotes por la intercesión de tu mártir san Fabián, te pedimos que nos concedas avanzar por la participación en su misma fe y por la dignidad de su servicio.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL PRIMER LIBRO DE SAMUEL
En aquellos días, dijo el Señor a Samuel: “¿Hasta cuándo vas a estar triste por Saúl? Yo ya lo rechacé y él no reinará más sobre Israel. Ve a la casa de Jesé, en Belén, porque de entre sus hijos me he escogido un rey. Llena, pues, tu cuerno de aceite para ungirlo y vete”.
Pero Samuel le replicó: “¿Cómo voy a ir? Si Saúl se entera, me matará”. El Señor le respondió: “Lleva contigo una ternera y di: ‘Vengo a ofrecer un sacrificio al Señor’. Invita a Jesé al sacrificio y yo te indicaré lo que has de hacer. Luego ungirás al que yo te señale”.
Hizo Samuel lo que el Señor le había dicho. Cuando llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a recibirlo temerosos y le preguntaron: “¿Vienes en son de paz?” Les respondió: “Sí. Vengo a ofrecer un sacrificio al Señor. Purifíquense y vengan conmigo al sacrificio”. Luego purificó a Jesé y a sus hijos y los invitó también al sacrificio.
Cuando se presentaron ante él, al ver a Eliab, el hijo mayor de Jesé, Samuel pensó: “Éste es, sin duda, el que voy a ungir como rey”. Pero el Señor le dijo: “No te dejes impresionar por su aspecto ni por su gran estatura, pues yo lo he descartado, porque yo no juzgo como juzga el hombre. El hombre se fija en las apariencias, pero el Señor se fija en los corazones”.
Entonces, Jesé llamó a su hijo Abinadab y lo hizo pasar ante Samuel, el cual le dijo: “Tampoco a éste lo ha escogido el Señor”. Jesé hizo pasar a Samá, pero Samuel le dijo: “A éste tampoco lo ha elegido el Señor”. Así fueron pasando ante Samuel siete de los hijos de Jesé; pero Samuel dijo: “Ninguno de éstos es el elegido del Señor”. Luego le preguntó a Jesé: “¿Son éstos todos tus hijos?” Él respondió: “Falta el más pequeño, que está cuidando el rebaño”. Samuel le dijo: “Hazlo venir, porque no nos sentaremos a comer hasta que llegue”. Y Jesé lo mandó llamar.
El muchacho era rubio, de ojos vivos y buena presencia. Entonces el Señor dijo a Samuel: “Levántate y úngelo, porque éste es”. Tomó Samuel el cuerno con el aceite y lo ungió delante de sus hermanos. A partir de aquel día, el espíritu del Señor estuvo con David. Samuel se despidió y regresó a Ramá.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Encontré a David, mi siervo
Un día hablaste en visión a tus santos:
«He ceñido la corona a un héroe,
he levantado a un soldado de entre el pueblo». R/.
«Encontré a David, mi siervo,
y lo he ungido con óleo sagrado;
para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga valeroso». R/.
«Él me invocará: “Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora”;
y lo nombraré mi primogénito,
excelso entre los reyes de la tierra». R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine los ojos de nuestro corazón, para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llama. (Cf. Ef 1, 17-18)
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 20 DE ENERO DE 2026
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS
Mc 2, 23-28 (audio)
Un sábado, Jesús iba caminando entre los sembrados, y sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le preguntaron: “¿Por qué hacen tus discípulos algo que no está permitido hacer en sábado?”
Él les respondió: “¿No han leído acaso lo que hizo David una vez que tuvo necesidad y padecían hambre él y sus compañeros? Entró en la casa de Dios, en tiempos del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes sagrados, que sólo podían comer los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros”.
Luego añadió Jesús: “El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado. Y el Hijo del hombre también es dueño del sábado”.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El fragmento del Evangelio que nos trae la liturgia del día de hoy, martes 20 de enero de 2026, proviene del santo Evangelio según san Marcos (Mc 2, 23-28).
El Evangelio de hoy nos relata el episodio en que, siendo sábado, los discípulos que acompañaban a Jesús arrancaban espigas, lo cual no está permitido por la ley judia ese día, y, ante lo cual, los fariseos interpelan a Jesús. Los discípulos, según nos describe y complementa el Evangelio de San Mateo, lo hacían porque sintieron hambre. Algo similar a lo que David realizó en su tiempo al consumir los panes consagrados, alimento apartado para los sacerdotes, habiendo compartido también a sus compañeros.
«El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado. Y el Hijo del hombre también es dueño del sábado», finaliza diciendo Jesús a sus interlocutores.
Jesús no incumple en ningún modo la Ley de Dios, ni tampoco es que autorice a sus discípulos a desobedecerla. Por el contrario, los mandamientos de Dios, su Ley, se resumen en el amor a Dios y al prójimo como a uno mismo, y esto está por encima de las interpretaciones humanas a esa Ley, o de cualquier norma que cambie su interpretación.
Jesús no pide ni permite, entonces, desconocer la Ley, sino que al favorecer la vida de quienes le siguen le da cumplimiento a plenitud, poniendo la vida humana por encima de las interpretaciones.


