Evangelio, salmo y lecturas del día de hoy, lunes 23 de febrero de 2026: ora con el Evangelio del día, en audio, según san Mateo (Mt) 25, 31-46. En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria.00
HOY ES LUNES DE LA PRIMERA SEMANA DE CUARESMA – TIEMPO DE CUARESMA
LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA LUNES 23 DE FEBRERO DE 2026 – SANTO DEL DÍA: SAN POLICARPO DE ESMIRNA
Misa del Día – Morado – Asiste a la Eucaristía – Nuestro Pan de cada día lo recibes en la Eucaristía diaria
CONTENIDO DEL DÍA
ANTÍFONA DE ENTRADA
Como están los ojos de los esclavos fijos en las manos de sus señores, así están nuestros ojos en el Señor, Dios nuestro, esperando su misericordia. Misericordia, Señor, misericordia. (Cf. Sal 122, 2-3)
ORACIÓN COLECTA
Conviértenos a ti, Dios Salvador nuestro, e instruye nuestras mentes con la sabiduría del cielo, para que la celebración de esta Cuaresma dé fruto en nosotros.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN COLECTA (opción 2)
Dios de todas las criaturas, que te has dignado agregar a san Policarpo, obispo, al número de los mártires, concédenos, por su intercesión, que, participando con él en el cáliz de Cristo, por el Espíritu Santo resucitemos a la vida eterna.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DEL LEVÍTICO
1 « El Señor se dirigió a Moisés y le dijo: 2 «Dile a la comunidad israelita lo siguiente: »Sean ustedes santos, pues yo, el Señor su Dios, soy santo. 11 »No roben. No mientan ni se engañen unos a otros. 12 »No hagas promesas falsas en mi nombre, pues profanas el nombre de tu Dios. Yo soy el Señor.
13 »No uses la violencia contra tu prójimo ni le arrebates lo que es suyo. »No retengas la paga del trabajador hasta el día siguiente. 14 »No maldigas al sordo. »No pongas ningún tropiezo en el camino del ciego. Muestra tu reverencia a Dios. Yo soy el Señor.
15 »No actúes con injusticia cuando dictes sentencia: ni favorezcas al débil, ni te rindas ante el poderoso. Apégate a la justicia cuando dictes sentencia. 16 »No andes con chismes entre tu gente. »No tomes parte en el asesinato de tu prójimo. Yo soy el Señor.
17 »No abrigues en tu corazón odio contra tu hermano. »Reprende a tu prójimo cuando debas reprenderlo. No te hagas cómplice de su pecado. 18 »No seas vengativo ni rencoroso con tu propia gente. Ama a tu prójimo, que es como tú mismo. Yo soy el Señor..
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida
La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye a los ignorantes. R/.
Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R/.
El temor del Señor es puro
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R/.
Que te agraden las palabras de mi boca,
y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,
Señor, Roca mía, Redentor mío. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Honor y Gloria a tí, Señor Jesús // Gloria y alabanza a ti Cristo
Ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación (2Co 6, 2)
R/. Honor y Gloria a tí, Señor Jesús // Gloria y alabanza a ti Cristo
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 23 DE FEBRERO DE 2026 – PRIMER LUNES DE CUARESMA
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO
Mateo 25, 31-46
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante Él todas las naciones, y Él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda.
Entonces dirá el Rey a los de su derecha: ‘Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme’. Los justos le contestarán entonces: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?’
Y el Rey les dirá: ‘Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron’.
Entonces dirá también a los de su izquierda: ‘Apártense de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron’.
Entonces ellos le responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?’ Y Él les replicará: ‘Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo’. – Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna”.
Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para servirle.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El Evangelio que nos trae la liturgia de hoy, lunes 23 de febrero de 2026, proviene de san Mateo (25, 31-46).
En este tiempo de cuaresma, la Iglesia nos propone la práctica de la limosna (ejercicio de la caridad) como concreción del amor a los hermanos. “Si un hermano o una hermana están desnudos y carecen del sustento diario, y alguno de vosotros les dice: «Idos en paz, calentaos y hartaos», pero no les dais lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve?. Así también la fe, si no tiene obras, está realmente muerta. (Santiago 2, 15-17)
Que el Señor nos conceda la gracia de comprender que no somos propietarios de los bienes que poseemos, sino administradores, y, por tanto, debemos considerarlos como medios a través de los cuales el Señor nos llama, a ser un canal de su providencia hacia los demás”


