LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA LUNES DE LA XXX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO.
MISA DEL DÍA – VERDE O BLANCO -SANTO DEL DÍA: SAN FRUMENCIO (S. VIII, PRIMER OBISPO MISIONERO DE ETIOPÍA), OTROS.
CONTENIDO DEL DÍA
ANTÍFONA DE ENTRADA
Honra a tu padre y a tu madre, porque es el primer mandamiento al que se añade una promesa: te irá bien y vivirás largo tiempo en la tierra. (Cf. Ef 6, 2-3).
ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, en cuya disposición la familia tiene su firme fundamento, acoge compasivo las oraciones de tus siervos, y haz que, siguiendo los ejemplos de virtudes domésticas de la Sagrada Familia de tu Unigénito y la sumisión de su caridad, podamos disfrutar de los premios eternos en la alegría de tu casa.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS
Hermanos: Nosotros no estamos sujetos al desorden egoísta del hombre, para hacer de ese desorden nuestra regla de conducta. Pues si ustedes viven de ese modo, ciertamente serán destruidos. Por el contrario, si con la ayuda del Espíritu destruyen sus malas acciones, entonces vivirán.
Los que se dejan guiar por el Espíritu de Dios, ésos son hijos de Dios. No han recibido ustedes un espíritu de esclavos, que los haga temer de nuevo, sino un espíritu de hijos, en virtud del cual podemos llamar Padre a Dios.
El mismo Espíritu Santo, a una con nuestro propio espíritu, da testimonio de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, somos también herederos de Dios y coherederos con Cristo, puesto que sufrimos con Él para ser glorificados junto con Él.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Nuestro Dios es un Dios que salva
Se levanta Dios, y se dispersan sus enemigos,
huyen de su presencia los que lo odian.
En cambio, los justos se alegran,
gozan en la presencia de Dios,
rebosando de alegría. R/.
Padre de huérfanos, protector de viudas,
Dios vive en su santa morada.
Dios prepara casa a los desvalidos,
libera a los cautivos y los enriquece. R/.
Bendito el Señor cada día,
Dios lleva nuestras cargas, es nuestra salvación.
Nuestro Dios es un Dios que salva,
el Señor Dios nos hace escapar de la muerte. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 27 OCT. 2025
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS
Lucas 13, 10-17
Un sábado, estaba Jesús enseñando en una sinagoga. Había ahí una mujer que llevaba dieciocho años enferma por causa de un espíritu malo. Estaba encorvada y no podía enderezarse. Al verla, Jesús la llamó y le dijo: “Mujer, quedas libre de tu enfermedad”. Le impuso las manos y, al instante, la mujer se enderezó y empezó a alabar a Dios.
Pero el jefe de la sinagoga, indignado de que Jesús hubiera hecho una curación en sábado, le dijo a la gente: “Hay seis días de la semana en que se puede trabajar; vengan, pues, durante esos días a que los curen y no el sábado”.
Entonces el Señor dijo: “¡Hipócritas! ¿Acaso no desata cada uno de ustedes su buey o su burro del pesebre para llevarlo a abrevar, aunque sea sábado? Y a esta hija de Abraham, a la que Satanás tuvo atada durante dieciocho años, ¿no era bueno desatarla de esa atadura, aun en día de sábado?”
Cuando Jesús dijo esto, sus enemigos quedaron en vergüenza; en cambio, la gente se alegraba de todas las maravillas que Él hacía.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
En el Evangelio del día, hoy lunes 27 de octubre de 2025, la liturgia nos presenta un fragmento del Santo Evangelio según San Lucas (Lc 13, 10-17).
El Señor cura en sábado a una mujer enferma que llevaba ya 18 años encorvada, viviendo bajo la influencia del demonio. Tratemos de imaginar lo ocurrido allí: Jesús estaba en la sinagoga enseñando, pero Él ve a cierta distancia a una mujer poseida que la mantenía encorvada, era sábado. Es nuestro Señor quien toma la iniciativa y llama a la mujer.
Nuestro Señor claro está conoce la ley que Moisés dejó a los judíos. Pero su Misericordia sobrepasa las limitaciones que la interpetación humana de la ley impone. El jefe de aquella sinagoga a pesar de observar el milagro, no hace comentario sobre la curación, sino que la alegría de la mujer, y la admiración que despierta en muchos es reemplazada en el jefe judío por reclamos.
Dios es Dios de amor, Jesús es Dios, y, por tanto, es amor, el Amor. Para Él las personas son, por tanto, primero. Como nos dice el salmista: “nuestro Dios es un Dios que salva”.
La acción y las palabras de Jesús recuerdan otra cita de este Evangelio «Id, pues, a aprender qué significa Misericordia quiero, que no sacrificio» (también en Oseas). Y en este caso, el sacrificio habría sido el de la mujer, quien, si dependiera de aquellos eruditos de la ley, no habría recibido esa curación y le habría tocado seguir el resto de su vida con su pesada carga.
¿Y yo, a semejanza de Jesús, y según mis propias posibilidades, ayudo oportunamente a quien está en necesidad (incluyéndonos), o, más bien, a semejanza de los fariseos y jefes judíos postergo obras de misericordia en detrimento de aquellos a quienes debemos ayudar?



¡GLORIA Y HONOR A TÍ MI DIOS… REY Y SEÑOR JESÚS!
NUESTRO DIOS ES UN DIOS QUE SALVA…
SALVA DE LA FALSEDAD DEL MUNDO…
SALVA DE LA MALDAD DEL ENEMIGO…
SALVA DE LA HIPOCRESÍA DEL SER HUMANO…
¡SÁLVAME DIOS MÍO!
YA QUE TODO MI SER TIENE SED DE TÍ
¡SÁLVAME DIOS MÍO!
YA QUE NO PUEDO ESTAR EN NINGÚN LUGAR SI NO ESTÁS TÚ
¡SÁLVAME DIOS MÍO!
PORQUE LO ÚNICO QUE IMPORTA ERES TÚ
¡AMÉN!
SAN FRUMENCIO… APÓSTOL DE ETIOPÍA… OBISPO Y MISIONERO…
¡RUEGA POR EL EXITO DE LAS MISIONES CATÓLICAS EN TODO EL MUNDO PARA LA CONVERSIÓN Y LA SALVACIÓN DE MUCHOS CIENTOS DE MILES DE MILLONES DE ALMAS!