LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA SÁBADO DE LA XXXIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO.
MISA DEL DÍA – ROJO
Santa Cecilia, virgen y mártir (entre siglos II y IV, fecha no aclarada )
CONTENIDO DEL DÍA
ORACIÓN DIARIA POR LOS DIFUNTOS, MES DE NOVIEMBRE (< 3 MIN)
Antes de leer el Evangelio del día de hoy, te invitamos a ver este video de YouTube (<3 min), y a orar por los difuntos durante todo el mes de noviembre: «Oración por los fieles difuntos». Orar por el alma de los difuntos es una obra de misericordia espiritual. Dios te bendiga.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Bienaventurada virgen que, negándose a sí misma y tomando su cruz, imitó al Señor, esposo de las vírgenes y príncipe de los mártires.
ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, que nos alegras cada año con la celebración de Santa Cecilia, concédenos, te pedimos, que todo lo que nos han transmitido de tu servidora, nos mueva a imitar sus ejemplos y a pregonar las maravillas de Cristo, tu Hijo, realizadas en quienes le sirven.
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Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL PRIMER LIBRO DE LOS MACABEOS
Cuando recorría las regiones altas de Persia, el rey Antíoco se enteró de que había una ciudad llamada Elimaida, famosa por sus riquezas de oro y plata. En su riquísimo templo se guardaban los yelmos de oro, las corazas y las armas dejadas ahí por Alejandro, hijo de Filipo y rey de Macedonia, que fue el primero que reinó sobre los griegos.
Antíoco se dirigió a Elimaida, con intención de apoderarse de la ciudad y de saquearla. Pero no lo consiguió, porque al conocer sus propósitos, los habitantes le opusieron resistencia y tuvo que salir huyendo y marcharse de ahí con gran tristeza, para volverse a Babilonia.
Todavía se hallaba en Persia, cuando llegó un mensajero que le anunció la derrota de las tropas enviadas a la tierra de Judá. Lisias, que había ido al frente de un poderoso ejército, había sido derrotado por los judíos. Estos se habían fortalecido con las armas, las tropas y el botín capturado al enemigo. Además, habían destruido el altar pagano levantado por él sobre el altar de Jerusalén. Habían vuelto a construir una muralla alta en torno al santuario y a la ciudad de Bet-Sur.
Ante tales noticias, el rey se impresionó y se quedó consternado, a tal grado, que cayó en cama, enfermo de tristeza, por no haberle salido las cosas como él había querido. Permaneció ahí muchos días, cada vez más triste y pensando que se iba a morir. Entonces mandó llamar a todos sus amigos y les dijo: “El sueño ha huido de mis ojos y me siento abrumado de preocupación. Y me pregunto: ‘¿Por qué estoy tan afligido ahora y tan agobiado por la tristeza, si me sentía tan feliz y amado, cuando era poderoso? Pero ahora me doy cuenta del daño que hice en Jerusalén, cuando me llevé los objetos de oro y plata que en ella había, y mandé exterminar sin motivo a los habitantes de Judea. Reconozco que por esta causa me han sobrevenido estas desgracias y que muero en tierra extraña, lleno de tristeza’ “.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Gozaré, Señor, de tu salvación
Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
proclamando todas tus maravillas;
me alegro y exulto contigo,
y toco en honor de tu Nombre, oh Altísimo. R/.
Porque mis enemigos retrocedieron,
cayeron y perecieron ante tu rostro.
Reprendiste a los pueblos, destruiste al impío
y borraste para siempre su apellido. R/.
Los pueblos se han hundido en la fosa que hicieron,
su pie quedó prendido en la red que escondieron.
Él no olvida jamás al pobre,
ni la esperanza del humilde perecerá. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
Nuestro Salvador, Cristo Jesús, destruyó la muerte, e hizo brillar la vida por medio del Evangelio. (Cf. 2Tm 1, 10)
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 22 NOV. 2025
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS
Lc 20, 27-40
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús algunos saduceos, que niegan la resurrección, y le dijeron: «Maestro, Moisés nos ha ordenado: “Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda”. Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos. El segundo se casó con la viuda, y luego el tercero. Y así murieron los siete sin dejar descendencia. Finalmente, también murió la mujer. Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?».
Jesús les respondió: «En este mundo los hombres y las mujeres se casan, pero los que sean juzgados dignos de participar del mundo futuro y de la resurrección, no se casarán. Ya no pueden morir, porque son semejantes a los ángeles y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección.
Que los muertos van a resucitar, Moisés lo ha dado a entender en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Porque Él no es Dios de muertos, sino de vivientes; todos, en efecto, viven para Él». Tomando la palabra, algunos escribas le dijeron: «Maestro, has hablado bien». Y ya no se atrevían a preguntarle nada.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El texto que nos regala la liturgia el día de hoy, sábado 22 de noviembre de 2025, proviene del santo Evangelio según san Lucas (Lc 20, 27-40).
Siguiendo con el discurso escatológico en el Evangelio de San Lucas, hoy nos encontramos con una nueva polémica planteada a Jesús. Hoy la pregunta capciosa se la lanzan los saduceos que no creen en la resurrección de los muertos. Con un ejemplo un poco carente de lógica le preguntan a Jesús ¿De quién será esposa esta mujer cuando resuciten los muertos?
La imagen es por demás un poco absurda, pero el sarcasmo sólo pretende dejar en evidencia que quienes hacían la pregunta tenían una imagen errónea de la resurrección de los muertos y, por lo mismo, no creían en ella.
Jesús aprovecha la ocasión para aclarar los términos. En primer lugar, en el cielo “ni se casan, ni se casarán”, esto deja en evidencia las realidades que se limitan a esta tierra. El matrimonio es una institución que vale para personas de carne y hueso mientras desarrollan su existencia en este mundo, pero tiene una vigencia concreta: es hasta que la muerte separa a los esposos, y es para esta tierra. La “vida del cielo” no necesita del matrimonio, empezando porque las personas comprenderemos lo que es el Amor, y nuestro Amor se enfocará en la persona de Dios, de quien lo recibimos todo, a quien buscaremos amar con todo nuestro ser. Por tanto, la pregunta sarcástica acerca del matrimonio no aplica.
Lo segundo, es que Jesús deja claro que no es Él el primero que habla de la pervivencia de las personas que ya no están aqui. Jesús retoma a Moisés y lo que percibe de parte de Dios ante la zarza ardiente: soy el Dios de Abrahám, de Isaac y de Jacob… esos nombres salen en el contexto como personas vivas, no como recuerdos, ni como cadáveres… Dios es Dios de vivos, argumentando con ello que la vida de la persona humana no se “diluye”, no desaparece, no se evapora… La persona humana se encuentra ante Dios después de esta vida física.
Los maestros de la ley muestran aceptación a lo que Jesús ha expresado, porque eran enemigos de los saduceos, y sí creían en la resurrección. La pregunta para tu oración personal es: ¿Cuál es tu imagen de la Vida Eterna? Pídele al Señor que te aumente la fe para que puedas descubrir el tesoro inmenso de la Vida que Él te ofrece.


