Evangelio y liturgia de hoy, martes 10 de febrero de 2026: ora con el Evangelio de hoy en audio según san Marcos (Mc 7, 1-13): En aquel tiempo, los fariseos con algunos escribas llegados de Jerusalén se acercaron a Jesús, y vieron que algunos de sus discípulos comían con las manos impuras, es decir, sin lavar.
SANTA ESCOLÁSTICA (S. VI, virgen, hermana de san Benito)
LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA MARTES 10 DE FEBRERO DE 2026
Misa del Día – Blanco – Semana 5a. del Tiempo Ordinario
CONTENIDO DEL DÍA
ANTÍFONA DE ENTRADA
Esta es una virgen sabia y prudente, que salió al encuentro de Cristo con la lámpara encendida..
ORACIÓN COLECTA
Al celebrar la memoria de santa Escolástica, virgen, te pedimos, Señor, que, siguiendo su ejemplo, te sirvamos con una caridad pura y felices obtengamos los efectos de tu amor.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL PRIMER LIBRO DE LOS REYES
En aquellos días, 22se puso Salomón delante del altar del Señor, en presencia de toda la comunidad israelita, y extendiendo sus manos al cielo, 23exclamó: «Señor, Dios de Israel: ni en el cielo ni en la tierra hay un Dios como tú, que cumples tu alianza y muestras tu bondad para con los que te sirven de todo corazón;
27»Pero ¿será verdad que Dios puede vivir sobre la tierra? Si el cielo, en toda su inmensidad, no puede contenerte, ¡cuánto menos este templo que he construido para ti!
28No obstante, Señor y Dios mío, atiende mi ruego y mi súplica; escucha el clamor y la oración que este siervo tuyo te dirige hoy.
29No dejes de mirar, ni de día ni de noche, este templo, lugar donde tú has dicho que estarás presente. Escucha la oración que aquí te dirige este siervo tuyo.
30Escucha mis súplicas y las de tu pueblo Israel cuando oremos hacia este lugar. Escúchalas en el cielo, lugar donde vives, y concédenos tu perdón.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. ¡Qué deseables son tus moradas, Señor del universo!
Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo. R/.
Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
la golondrina, un nido
donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor del universo,
Rey mío y Dios mío. R/.
Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
Fíjate, oh, Dios, escudo nuestro,
mira el rostro de tu Ungido. R/.
Vale más un día en tus atrios
que mil en mi casa,
y prefiero el umbral de la casa de Dios
a vivir con los malvados. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
¡Inclina mi corazón, oh, Dios, a tus preceptos; y dame la gracia de tu Ley! (Sal 118, 36a.29b)
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 10 DE FEBRERO DE 2026 – MARTES DE LA DE LA 5a. SEMANA DEL T.O.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS
Mc 7, 1-13 (audio)
En aquel tiempo, los fariseos con algunos escribas llegados de Jerusalén se acercaron a Jesús, y vieron que algunos de sus discípulos comían con las manos impuras, es decir, sin lavar.
Los fariseos, en efecto, y los judíos en general, no comen sin lavarse antes cuidadosamente las manos, siguiendo la tradición de sus antepasados; y al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones. Además, hay muchas otras prácticas, a las que están aferrados por tradición, como el lavado de los vasos, de las jarras y de la vajilla de bronce.
Entonces los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: «¿Por qué tus discípulos no proceden de acuerdo con la tradición de nuestros antepasados, sino que comen con las manos impuras?».
Él les respondió: «¡Hipócritas! Bien profetizó de ustedes Isaías, en el pasaje de la Escritura que dice: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinde culto: las doctrinas que enseñan no son sino preceptos humanos. Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres».
Y les decía: «Por mantenerse fieles a su tradición, ustedes descartan tranquilamente el mandamiento de Dios. Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre, y además: El que maldice a su padre y a su madre será condenado a muerte. En cambio, ustedes afirman: «Si alguien dice a su padre o a su madre: Declaro “corbán” –es decir, ofrenda sagrada– todo aquello con lo que podría ayudarte…», en ese caso, le permiten no hacer más nada por su padre o por su madre. Así anulan la palabra de Dios por la tradición que ustedes mismos se han transmitido. ¡Y como estas, hacen muchas otras cosas!».
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El Evangelio que nos trae la liturgia de hoy, martes 10 de febrero de 2026, proviene de san Marcos (Mc 7, 1-13). En este Evangelio, Jesús respondió a los fariseos y escribas:
«¡Hipócritas! Bien profetizó de ustedes Isaías, en el pasaje de la Escritura que dice: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinde culto: las doctrinas que enseñan no son sino preceptos humanos.
Nuestro Señor les rotula con un duro adjetivo a los fariseos y escribas, lo que, a simple observación, sería difícil de entender debido a su “sabiduría” en las Escrituras y su aparente rigor en su cumplimiento:¡Hipócritas!
Y es que su secta “eludía los preceptos de la ley y, sobre todo, su espíritu“.
La hipocresía es el “fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan”. Así las cosas, el Señor les dice que tal tradición es una costumbre nimia que no refleja en realidad el propósito de la ley de Dios.
De hecho, con lo que pretenden molestar al Maestro es algo meramente físico, externo, incluso de apariencias observables por otros (este cumple, aquel no). Algo que podría verse como baladí (insignificante) al comparar con actos que ellos sí se permitían pero que iban incluso en contra de la misma Escritura, y, sobre todo, negando la acción diaria de Dios, en la persona de Jesús, sobre el pueblo.
La acción de los sabios y eruditos de la ley, y su función de pastoreo”, debería, entonces, ser enfocada a la ley del amor a Dios y al prójimo como a uno mismo, no a las externalidades, las costumbres, etc.
Este pasaje nos enseña tanto en lo personal como en lo organizativo (social, colectivo) y es no solo aplicable a lo religioso, sino a cualquiera de los campos de desempeño del ser humano. A nivel individual por, ejemplo, cuando hago algo:
¿Cuál es mi intención? ¿vanagloriarme? ¿salir del anonimato? ¿aparentar? ¿demostrar poder o inteligencia”? ¿beneficiarme más adelante? ¿que los demás me vean o tengan una imagen mía tal como la deseo?
Por su parte, a nivel organizacional, en campos como la medicina y el derecho hay personas ilustres, doctas, unos verdaderos doctores de la ley en su área, pero ¿favorezco realmente a las personas, a la sociedad, con mis decisiones y permisividades?, ¿hacen daño mis decisiones, acciones y omisiones? ¿cumplo a cabalidad la intención de esos campos que es favorecer la vida y el desarrollo humanos?
El aborto legal es un claro ejemplo de las actuaciones tipo farisaicas en esas dos áreas. Doctos en leyes y conocimientos médicos, pero usadas para la muerte, para el mal. De todos modos, al final, cuando estemos frente al Señor Él nos dirá: querido siervo, dame cuentas de lo que hiciste con los talentos que te di
Roguemos al Señor nos alcance la gracia de vivir teniendo como horizonte de vida la Ley de Dios, no las costumbres, es decir, no solo aparentar o ser bueno de labios para afuera, sino teniendo correspondencia entre lo que hacemos, creemos, vivimos y lo que la Palabra nos enseña.


