LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA DOMINGO DE LA XXXIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO.
MISA DEL DÍA – VERDE
Jornada Mundial de los Pobres
CONTENIDO DEL DÍA
ORACIÓN DIARIA POR LOS DIFUNTOS, MES DE NOVIEMBRE (< 3 MIN)
Antes de leer el Evangelio del día de hoy, te invitamos a ver este video de YouTube (<3 min), y a orar por los difuntos durante todo el mes de noviembre: «Oración por los fieles difuntos». Orar por el alma de los difuntos es una obra de misericordia espiritual. Dios te bendiga.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Dice el Señor: “Tengo designios de paz y no de aflicción. Ustedes me invocarán y yo los escucharé; los congregaré sacándolos de los lugares donde se encuentran cautivos. (Jeremías 29, 11.12.14)
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, Dios nuestro, alegrarnos siempre en tu servicio, porque la felicidad plena y perpetua está en que seamos fieles a ti, autor de todo bien.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DEL PROFETA MALAQUÍAS
“Ya viene el día del Señor, ardiente como un horno, y todos los soberbios y malvados serán como la paja. El día que viene los consumirá, dice el Señor de los ejércitos, hasta no dejarles ni raíz ni rama. Pero para ustedes, los que temen al Señor, brillará el sol de justicia, que les traerá la salvación en sus rayos”.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. El Señor llega para regir los pueblos con rectitud
Tañan la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamen al Rey y Señor. R/.
Retumbe el mar y cuanto contiene,
la tierra y cuantos la habitan;
aplaudan los ríos,
aclamen los montes. R/.
Al Señor, que llega
para regir la tierra.
Regirá el orbe con justicia
y los pueblos con rectitud. R/.
SEGUNDA LECTURA
LECTURA DE LA SEGUNDA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS TESALONICENSES
Hermanos: Ya saben cómo deben vivir para imitar mi ejemplo, puesto que, cuando estuve entre ustedes, supe ganarme la vida y no dependí de nadie para comer; antes bien, de día y de noche trabajé hasta agotarme, para no serles gravoso. Y no porque no tuviera yo derecho a pedirles el sustento, sino para darles un ejemplo que imitar. Así, cuando estaba entre ustedes, les decía una y otra vez: “El que no quiera trabajar, que no coma”.
Y ahora vengo a saber que algunos de ustedes viven como holgazanes, sin hacer nada, y además, entrometiéndose en todo. Les suplicamos a esos tales y les ordenamos, de parte del Señor Jesús, que se pongan a trabajar en paz para ganarse con sus propias manos la comida.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
Levántense, alcen la cabeza; se acerca su liberación (Lc 21, 28)
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 16 NOV. 2025
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS
Lc 21, 5-19
En aquel tiempo, como algunos ponderaban la solidez de la construcción del templo y la belleza de las ofrendas votivas que lo adornaban, Jesús dijo: “Días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra de todo esto que están admirando; todo será destruido”.
Entonces le preguntaron: “Maestro, ¿cuándo va a ocurrir esto y cuál será la señal de que ya está a punto de suceder?” Él les respondió: “Cuídense de que nadie los engañe, porque muchos vendrán usurpando mi nombre y dirán: ‘Yo soy el Mesías. El tiempo ha llegado’. Pero no les hagan caso. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones, que no los domine el pánico, porque eso tiene que acontecer, pero todavía no es el fin”.
Luego les dijo: “Se levantará una nación contra otra y un reino contra otro. En diferentes lugares habrá grandes terremotos, epidemias y hambre, y aparecerán en el cielo señales prodigiosas y terribles.
Pero antes de todo esto los perseguirán a ustedes y los apresarán; los llevarán a los tribunales y a la cárcel, y los harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía. Con esto darán testimonio de mí.
Grábense bien que no tienen que preparar de antemano su defensa, porque yo les daré palabras sabias, a las que no podrá resistir ni contradecir ningún adversario de ustedes.
Los traicionarán hasta sus propios padres, hermanos, parientes y amigos. Matarán a algunos de ustedes y todos los odiarán por causa mía. Sin embargo, no caerá ningún cabello de la cabeza de ustedes. Si se mantienen firmes, conseguirán la vida”.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El texto que nos regala la liturgia el día de hoy, domingo 16 de noviembre de 2025, proviene del santo Evangelio según san Lucas (Lc 21, 5-19). Hoy nuestro Señor es muy claro en los temas que nos esperan en la vida cristiana. De manera profética en su momento, habla de la destrucción del templo de Jerusalén, aprovechando que su belleza exterior causa admiración entre sus discípulos.
Nos trae a la mente que nada de obra humana, por sólido, hermoso o fuerte que parezca, es eterno; todo lo de origen humano es finito, es polvo… el hombre mismo tiene una vida terrenal finita, pero a nosotros, como cristianos, como hijos del Padre, nos queda la esperanza del cumplimiento de la promesa de la vida eterna y de la solidez inmutable de la Palabra de Dios.
La segunda parte del Evangelio de hoy, acerca de las cosas que van a pasar antes del “fin”, parece un recuento de lo que justo ahora estamos viviendo; la palabra del Señor es atemporal, aplica a nuestra época, así como también lo ha hecho, tal vez en otros siglos, y será en otros venideros. Personajes se presentan ante los pueblos de sus naciones, incluso ante todas las naciones, como los salvadores de la situación que atraviesan en temas de seguridad, clima, etc, pero, al estar lejos de Dios, no son sino víctimas y esclavos de su propia vanidad.
Como cristianos debemos estar dispuestos a cargar la cruz siguiendo siempre a nuestro señor Jesucristo, con la fe de que nunca será imposible llevarla pues nuestro Señor también dice: «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os proporcionaré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.» (Mateo 11, 28-30).
Seremos perseguidos, humillados, encarcelados y juzgados por permanecer firmes en el nombre del Señor. Él hablará por nosotros.
Y el premio final de esta constancia será ver hecha realidad nuestra esperanza en este mundo: la vida.
Hoy, roguemos al Señor, nos dé la gracia de permanecer firmes en la fe ante las situaciones, buenas y no tan buenas, que en nuestro tiempo se convierten en tentaciones para desistir.


