Evangelio de hoy, lecturas y salmo de este día, jueves 19 de marzo de 2026, IV Semana de Cuaresma -San José: ora con el Evangelio de hoy, en audio, según San Mateo 1,16.18-21.24a: «Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo…».… Encuentra más abajo el texto completo, el audio y la reflexión del Evangelio, el salmo y las lecturas de hoy.
Por favor compartir el Evangelio y las lecturas de hoy.
CONTENIDO DEL DÍA
SOLEMNIDADES, SANTOS, BEATOS CELEBRADOS CON EL EVANGELIO DE HOY 19 DE MARZO
ORACIÓN A SAN JOSÉ, ESPOSO DE LA VIRGEN MARÍA (De Panversia)

San José, modelo de hombre, esposo, padre de familia y trabajador. Sé nuestro intercesor ante tu Hijo para obtenernos de Él, del Padre y del Espíritu Santo la gracia de escuchar, comprender, aceptar y trabajar en la misión que Dios nos ha encomendado para beneficio nuestro y de la humanidad misma. Amén
El 1 de mayo iniciaremos el Santo Rosario en vivo (hora programada 8 de la noche, hora colombiana). Puedes inscribirte desde cualquier país para ser invitado. El Santo Rosario se realizará en español. Duración diaria estimada: 1 hora.
Las personas interesadas en inscribirse en el grupo pueden escribirnos a: [email protected] con el asunto: “Inscribir en el Santo Rosario”.
Recuerde confirmar el número telefónico completo (con código de país), al igual que su nombre, edad, ciudad y país de residencia. Las condiciones para ingresar y permanecer se harán públicas con anticipación o en respuesta al correo recibido. Según el número estimado final de participantes será el medio usado de transmisión. Dios los bendiga.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Este es el administrador fiel y prudente a quien el Señor puso al frente de su servidumbre. (Cf. Lc 12,42)
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Dios todopoderoso, que tu Iglesia conserve siempre y lleve a su plenitud los primeros misterios de la salvación humana que confiaste a la fiel custodia de san José.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL
En aquellos días, el Señor le habló al profeta Natán y le dijo: “Ve y dile a mi siervo David que el Señor le manda decir esto: ‘Cuando tus días se hayan cumplido y descanses para siempre con tus padres, engrandeceré a tu hijo, sangre de tu sangre, y consolidaré su reino.
Él me construirá una casa y yo consolidaré su trono para siempre. Yo seré para él un Padre y él será para mí un hijo. Tu casa y tu reino permanecerán para siempre ante mí, y tu trono será estable eternamente’ .
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Su linaje será perpetuo
Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dijiste: «La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R/.
«Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades». R/.
Él me invocará: “Tú eres mi Padre,
mi Dios, mi Roca salvadora”.
Le mantendré eternamente mi favor,
y mi alianza con él será estable. R/.
SEGUNDA LECTURA
LECTURA DE LA CARTA DEL ÁPOSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS
Hermanos: Si Abrahán y su posteridad recibieron la promesa de ser herederos del mundo, no fue por la ley, sino por la justicia que viene de la fe. Para que fuese un don, la promesa tenía que depender de la fe, y así quedar asegurada para toda la posteridad; no sólo para los de la ley, sino también para los de la fe de Abrahán, padre de todos nosotros.
Dice de él la Escritura: Te he constituido padre de muchas naciones.
Es decir, lo hizo padre nuestro el Dios a quien creyó, el Dios que da la vida a los muertos y llama a la existencia a las cosas que no existen.
Abrahán esperó contra toda esperanza; creyó, y eso le valió para ser padre de muchas naciones, según le había sido dicho: Así será tu posteridad. Por eso le fue reputado como justicia.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Honor y Gloria a ti, Señor Jesús // Gloria a ti, Señor, Hijo de Dios vivo
Dichosos los que viven en tu casa, Señor, alabándote siempre. (Sal 83, 5)
R/. Honor y Gloria a ti, Señor Jesús // Gloria a ti, Señor, Hijo de Dios vivo
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 19 DE MARZO DE 2026 – SOLEMNIDAD DE SAN JOSÉ – JUEVES DE LA IV SEMANA DE CUARESMA
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO
Mt 1, 16.18-21.24a
Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.
Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: “José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados”.
Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Seño.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El Evangelio de hoy, jueves 19 de marzo de 2026, proviene de san Mateo (Mt 1, 16.18-21.24a) y nos presenta el pasaje de San José siendo instruido en sueños por el ángel del Señor, lo reconoce como descendiente (hijo) de David, le dice que no tema recibir a María en casa como su esposa, y le pide que ponga el nombre al Niño.
La actitud de José después de recibir este mensaje evidencia claramente porqué fue elegido por Dios para tan inmensa tarea: era un hombre justo y obediente a la Voluntad divina. Aunque es mencionado pocas veces en la Biblia, y no tiene una cita “textual” de sus palabras, su protagonismo como custodio de la vida física y espiritual de Jesús es innegable.
José, a semejanza de lo que hará Jesús unos años después ante la mujer sorprendida en adulterio, no condena a María, sino que su intención fue salvarla incluso desde antes de conocer la verdad sobre su embarazo. Una acción de un hombre justo que precedió a la del Hijo de Dios.


