Evangelio y liturgia de hoy, sábado 21 de febrero de 2026: ora con el Evangelio de hoy en audio según san Lucas (Lc) 5, 27-32. En aquel tiempo, Jesús salió y vio a un publicano llamado Leví, que estaba sentado junto a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.
SÁBADO DESPUÉS DE CENIZA – TIEMPO DE CUARESMA
LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA SÁBADO 21 DE FEBRERO DE 2026
Misa del Día – Morado – Santo del día: San Pedro Damián
CONTENIDO DEL DÍA
ANTÍFONA DE ENTRADA
Respóndenos, Señor, con la bondad de tu gracia, por tu gran compasión vuélvete hacia nosotros. (Cf. Sal 68, 17)
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, mira compasivo nuestra debilidad, y extiende sobre nosotros tu mano para que nos proteja..
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DE LA PROFECÍA DE ISAÍAS
Esto dice el Señor: Si eliminas de ti todos los yugos, el gesto amenazador y la palabra maligna; si ofreces tu pan al hambriento y sacias al que vive en la penuria, tu luz se alzará en las tinieblas y tu oscuridad será como al mediodía.
El Señor te guiará incesantemente, te saciará en los ardores del desierto y llenará tus huesos de vigor; tú serás como un jardín bien regado, como una vertiente de agua, cuyas aguas nunca se agotan.
Reconstruirás las ruinas antiguas, restaurarás los cimientos seculares, y te llamarán «Reparador de brechas», «Restaurador de moradas en ruinas».
Si dejas de pisotear el sábado, de hacer tus negocios en mi día santo; si llamas al sábado «Delicioso» y al día santo del Señor «Honorable»; si lo honras absteniéndote de traficar, de entregarte a tus negocios y de hablar ociosamente, entonces te deleitarás en el Señor; yo te haré cabalgar sobre las alturas del país y te alimentaré con la herencia de tu padre Jacob, porque ha hablado la boca del Señor.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad
Inclina tu oído, Señor, escúchame,
que soy un pobre desamparado;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo;
salva, Dios mío, a tu siervo, que confía en ti. R/.
Piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti, Señor. R/.
Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Honor y Gloria a tí, Señor Jesús // Gloria a ti Cristo, Palabra de Dios
No me complazco en la muerte del malvado –dice el Señor-, sino en que se convierta y viva. (Ez 33, 11)
R/. Honor y Gloria a tí, Señor Jesús // Gloria a ti Cristo, Palabra de Dios
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 21 DE FEBRERO DE 2026 – SÁBADO DESPUÉS DE CENIZA
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS
Lc 5, 27-32
En aquel tiempo, Jesús salió y vio a un publicano llamado Leví, que estaba sentado junto a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: «Sígueme».
Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.
Leví ofreció a Jesús un gran banquete en su casa. Había numerosos publicanos y otras personas que estaban a la mesa con ellos. Los fariseos y los escribas murmuraban y decían a los discípulos de Jesús: «¿Por qué ustedes comen y beben con publicanos y pecadores?».
Pero Jesús tomó la palabra y les dijo: «No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan».
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El Evangelio que nos trae la liturgia de hoy, sábado 21 de febrero de 2026, proviene de san Lucas (5, 27-32).
En el Evangelio de hoy Jesús llama a uno de sus apóstoles, quien resultó ser también autor del primer Evangelio del Nuevo Testamento, diciéndole una sola palabra «sígueme». Y él, Leví o Mateo, simplemente, obedeció dejando todo. ¡Tal es la fuerza del llamado!
Este ejemplo del llamado de nuestro Señor a uno de sus discípulos más cercanos, es similar al que hizo a los primeros de ellos: Pedro, su hermano Andrés y los hijos de Zebedeo eran pescadores que estaban terminando su trabajo del día, no les había ido muy bien, hasta que se encontraron con Jesús y reintentaron, mientras Leví fue llamado de la mesa de recolección de impuestos, que era su trabajo.
Al momento del llamado, ellos eran personas que creían en Dios, que estaban desempeñando su oficio, como cada día lo hacían, como tú y yo lo hacemos ahora, como los nuestros lo hacen.
Jesús nos llama dentro del cumplimiento de nuestras responsabilidades y actividades: si estás trabajando, si no te fue como esperabas en esa jornada, y si estás en búsqueda esperanzadora de un nuevo trabajo porque en este momento no lo tienes, o si estás estudiando, o cumples los oficios de casa, o madre o padre. Hoy roguemos al Señor que su llamado a seguirle sea reconocido y respondido de inmediato, y de forma constante, para el bien nuestro y de toda la Iglesia.


