LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA VIERNES DE LA XXXIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO.
MISA DEL DÍA – BLANCO
PRESENTACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, VIRGEN DE LA SALUD Y JORNADA PRO ORANTIBUS
CONTENIDO DEL DÍA
ORACIÓN DIARIA POR LOS DIFUNTOS, MES DE NOVIEMBRE (< 3 MIN)
Antes de leer el Evangelio del día de hoy, te invitamos a ver este video de YouTube (<3 min), y a orar por los difuntos durante todo el mes de noviembre: «Oración por los fieles difuntos». Orar por el alma de los difuntos es una obra de misericordia espiritual. Dios te bendiga.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Alégrate María, llena de gracia, el Señor está contigo. ¡Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! (Cf. Lc 1, 28.42)
ORACIÓN COLECTA
Al celebrar la gloriosa memoria de la Santísima Virgen María, te pedimos, Señor, por su intercesión, que también nosotros logremos recibir la plenitud de tu gracia.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL PRIMER LIBRO DE LOS MACABEOS
En aquellos días, Judas y sus hermanos se dijeron: “Nuestros enemigos están vencidos; vamos, pues, a purificar el templo para consagrarlo de nuevo”. Entonces se reunió todo el ejército y subieron al monte Sión.
El día veinticinco de diciembre del año ciento cuarenta y ocho, se levantaron al romper el día y ofrecieron sobre el nuevo altar de los holocaustos que habían construido, un sacrificio conforme a la ley. El altar fue inaugurado con cánticos, cítaras, arpas y platillos, precisamente en el aniversario del día en que los paganos lo habían profanado. El pueblo entero se postró en tierra y adoró y bendijo al Señor, que los había conducido al triunfo.
Durante ocho días celebraron la consagración del altar y ofrecieron con alegría holocaustos y sacrificios de comunión y de alabanza. Adornaron la fachada del templo con coronas de oro y pequeños escudos, restauraron los pórticos y las salas, y les pusieron puertas. La alegría del pueblo fue grandísima y el ultraje inferido por los paganos quedó borrado.
Judas, de acuerdo con sus hermanos y con toda la asamblea de Israel, determinó que cada año, a partir del veinticinco de diciembre, se celebrara durante ocho días, con solemnes festejos, el aniversario de la consagración del altar.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Alabamos tu nombre glorioso, Señor
Bendito eres, Señor,
Dios de nuestro padre Israel,
por los siglos de los siglos. R/.
Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,
la gloria, el esplendor, la majestad,
porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra. R/.
Tú eres rey y soberano de todo.
De ti viene la riqueza y la gloria. R/.
Tú eres Señor del universo,
en tu mano está el poder y la fuerza,
tú engrandeces y confortas a todos. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
Mis ovejas escuchan mi voz –dice el Señor–, y yo las conozco, y ellas me siguen. (Cfr. Jn 10, 27)
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 21 NOV. 2025
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS
Lc 19, 45-48
En aquel tiempo, Jesús entró en el templo y comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban allí, diciéndoles: “Está escrito: Mi casa es casa de oración; pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones“.
Jesús enseñaba todos los días en el templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los jefes del pueblo, intentaban matarlo, pero no encontraban cómo hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus palabras.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El texto que nos regala la liturgia el día de hoy, viernes 21 de noviembre de 2025, proviene del santo Evangelio según san Lucas (Lc 19, 45-48).
En el Evangelio de hoy se relata cómo el Señor al estar en el templo expulsó de allí a todos aquellos que aprovechaban el lugar sagrado para hacer actividades que desviaban su propósito de ser Casa de Oración, libre del ruido, lo malo y las distracciones de lo mundano.
En nuestra época, el templo es ese lugar físico a donde asistimos como católicos a cumplir con nuestra obligación de atender la Santa Misa, o a hacer oraciones personales o comunitarias, pero que puede estar abarrotado de personas y distracciones similares a las que relata el Evangelio tanto en sus alrededores como, en ocasiones, al interior mismo del templo.
No es solo las ventas, o hacer una actividad generadora de ruido (que aún se dan), quien llega tarde, hace ruido, habla por celular, vende o comercia cosas, o lleva mascotas, puede estar logrando lo mismo que esos comerciantes a quien Jesús tildó de ladrones, no necesariamente porque fuera algo ilegal lo que hacían, por tanto, técnicamente no un delito, sino porque robaban el tiempo y la tranquilidad de quienes iban dispuestos a interiorizar la Palabra de Dios y escuchar a Jesús mismo.
La distracción nos roba la eternidad.
Sin embargo, aclaremos, no es solo lo externo a nosotros, no podemos solo creernos “víctimas” del mundo. Nosotros también somos templo, templo de Dios, templo del Espíritu Santo, y cuando nos disponemos a estar en Misa pueden aparecer una cantidad de pensamientos y sentimientos, incluso de intenciones nobles, que nos distraen de nuestro propósito de atender y escuchar a Dios.
Sin embargo, el Evangelio nos da la clave: pidamos ser nosotros mismos ese templo en el que nuestro Señor Jesús obre para que expulse todo lo que como ladrón nos intenta robar el tiempo de oración, de adoración y de alabanza.
Bendito Señor Jesús, expulsa de mi mente, mi cuerpo y mi corazón todo aquello que me distrae para atender la Eucaristía y mi oración personal, para ser un templo vivo de oración donde habite el Espíritu Santo, de modo que pueda adorarte, alabarte y glorificarte todos los días de mi vida.



¡GLORIA Y HONOR A TÍ MI DIOS… REY Y SEÑOR JESÚS!
BENDITA Y ALABADA ERES TÚ SANTÍSIMA MADRE DE DIOS… MADRE NUESTRA… MADRE MÍA
SANTÍSIMA SIEMPRE VIRGEN MARÍA
EN EL TIEMPO Y EN LA ETERNIDAD
GRACIAS DIOS TRINO Y UNO POR TODOS NUESTROS HERMANOS Y HERMANAS QUE HAN ENTREGADO SU VIDA A TÍ EN UNA CONSAGRACIÓN A UNA VIDA DE ORACIÓN CONTEMPLATIVA EN LOS CONVENTOS Y MONASTERIOS DE CLAUSURA…
BENDÍCELES… FORTALÉCELES… MANTENLOS SIEMPRE LLENOS DE TÍ EN SUS MENTES Y CORAZONES…
PARA QUE CON SUS BENDITAS ORACIONES…
ESTE MUNDO Y NOSOTROS PECADORA HUMANIDAD PODAMOS SEGUIR RECIBIENDO INMERECIDAMENTE TODAS TUS BENDICIONES SEÑOR MI DIOS… REY Y AMADÍSIMO SEÑOR JESÚS…
SIEMPRE PARA MAYOR GLORIA DE DIOS
¡AMÉN!!