Evangelio y liturgia de hoy, viernes 30 de enero de 2026: ora con el Evangelio de hoy en audio según san Marcos (Mc 4, 26-34): «En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan las noches y los días, y sin que él sepa cómo…».
Santa Martina (s. III, diaconisa, mártir)
LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA VIERNES 30 DE ENERO DE 2026
MISA DEL DÍA – VERDE – VIERNES DE LA 3a SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
CONTENIDO DEL DÍA
ANTÍFONA DE ENTRADA
Considera, Señor, tu alianza y no olvides sin remedio la vida de tus pobres. Levántate, Señor, defiende tu causa y no olvides las voces de los que te buscan. (Cf. Sal 73, 20.19.22.23)
ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, que, en tu inescrutable providencia, deseas asociar a tu Iglesia a la pasión de tu Hijo; concede el espíritu de paciencia y caridad a los fieles perseguidos por causa de tu Nombre, para que sean hallados testigos fieles y veraces de tus promesas.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL
1En cierta ocasión, durante la primavera, que es cuando los reyes acostumbran salir a campaña, David envió a Joab y a sus oficiales, con todo el ejército israelita, y destruyeron a los amonitas y sitiaron la ciudad de Rabá. David, sin embargo, se quedó en Jerusalén.
2-4Una tarde, al levantarse David de su cama y pasearse por la azotea del palacio real, vio desde allí a una mujer muy hermosa que se estaba bañando. Esta mujer estaba apenas purificándose de su período de menstruación. David mandó que averiguaran quién era ella, y le dijeron que era Betsabé, hija de Eliam y esposa de Urías el hitita. David ordenó entonces a unos mensajeros que se la trajeran, y se acostó con ella, después de lo cual ella volvió a su casa.
5La mujer quedó embarazada, y así se lo hizo saber a David.
6Entonces David ordenó a Joab que mandara traer a Urías el hitita, y así lo hizo Joab.
7Y cuando Urías se presentó ante David, éste le preguntó cómo estaban Joab y el ejército, y qué noticias había de la guerra.
8Después le ordenó que se fuera a su casa y se lavara los pies.
En cuanto Urías salió del palacio real, el rey le envió comida especial como regalo;
9pero Urías, en lugar de ir a su casa, pasó la noche a las puertas del palacio, con los soldados de la guardia real.
10Cuando le contaron a David que Urías no había ido a su casa, David le preguntó:
—¿Por qué no fuiste a tu casa, después del viaje que has hecho?
13David lo invitó a comer y beber con él, y lo emborrachó. Ya por la noche, Urías salió y se fue a dormir con los soldados de la guardia real, pero no fue a su casa.
14A la mañana siguiente, David escribió una carta a Joab, y la envió por medio de Urías.
15En la carta decía: «Pongan a Urías en las primeras líneas, donde sea más dura la batalla, y luego déjenlo solo para que caiga herido y muera.»
16Así pues, cuando Joab rodeó la ciudad para atacarla, puso a Urías en el lugar donde él sabía que estaban los soldados más valientes,
17y en un momento en que los que defendían la ciudad salieron para luchar contra Joab, cayeron en combate algunos de los oficiales de David, entre los cuales se encontraba Urías..
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Misericordia, Señor, hemos pecado
Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R/.
Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad en tu presencia». R/.
En la sentencia tendrás razón,
en el juicio resultarás inocente.
Mira, en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre. R/.
Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
«Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a los pequeños» (Salmo 118, 105))
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 30 DE ENERO DE 2026
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS
Mc 4, 26-34 (audio)
En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan las noches y los días, y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece; y la tierra, por sí sola, va produciendo el fruto: primero los tallos, luego las espigas y después los granos en las espigas. Y cuando ya están maduros los granos, el hombre echa mano de la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha”.
Les dijo también: “¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de los arbustos y echa ramas tan grandes, que los pájaros pueden anidar a su sombra”.
Y con otras muchas parábolas semejantes les estuvo exponiendo su mensaje, de acuerdo con lo que ellos podían entender. Y no les hablaba sino en parábolas; pero a sus discípulos les explicaba todo en privado.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El Evangelio que nos trae la liturgia del día de hoy, viernes 30 de enero de 2026, proviene del santo Evangelio según san Marcos (Mc 4, 26-34).
En el Evangelio de hoy, el Señor, a través de dos parábolas, nos explica la dinámica del Reino de Dios. En ellas, la semilla, imagen de la gracia divina a la vista de los hombres, es casi imperceptible, sin embargo contiene una fuerza vital arrolladora que requiere tiempo para que sus frutos se hagan evidentes
Hoy pidamos al Señor nos alcance la gracia de la paciencia, que, como dice Santa Teresa de Ávila, todo lo alcanza


