Evangelio y liturgia de hoy, sábado 14 de febrero de 2026: ora con el Evangelio de hoy en audio según san Marcos (Mc 8, 1-10): Uno de aquellos días en que de nuevo se había juntado mucha gente y no tenían nada que comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: —Siento compasión de esta gente, porque ya hace tres días que están aquí conmigo y no tienen nada que comer...
SANTOS CIRILO Y METODIO (S. IX, hermanos misioneros, apóstoles de los eslavos)
LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA SÁBADO 14 DE FEBRERO DE 2026
Misa del Día – Blanco- Semana 5a. del Tiempo Ordinario
CONTENIDO DEL DÍA
ANTÍFONA DE ENTRADA
Estos son los varones santos, amigos de Dios, insignes en la predicación de la verdad divina.
ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, que iluminaste a los pueblos eslavos por medio de los santos hermanos Cirilo y Metodio, concédenos acoger en nuestros corazones las palabras de tu enseñanza, y haz de nosotros un pueblo concorde en la fe verdadera y en su recta confesión.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL PRIMER LIBRO DE LOS REYES
En aquellos días, Jeroboam, rey de Israel, pensaba para sus adentros: “El reino todavía puede volver a la casa de David. Si el pueblo sigue yendo a Jerusalén a ofrecer sacrificios en el templo del Señor, acabará por ponerse de parte de Roboam, rey de Judá, y a mí me matarán”.
Por lo tanto, después de consultarlo, Jeroboam mandó hacer dos becerros de oro y le dijo al pueblo: “Ya no tienen para qué ir a Jerusalén, porque aquí tienes, Israel, a tu Dios, el que te sacó de Egipto”. Él colocó uno de los becerros en Betel, mientras el pueblo iba con el otro a la ciudad de Dan.
Además mandó construir templos en la cima de los montes y puso de sacerdotes a hombres del pueblo, que no pertenecían a la tribu de Leví. Instituyó una fiesta el día quince del octavo mes, parecida a la que se celebraba en Judá. Él mismo subió al altar en Betel para ofrecer sacrificios a los becerros que había mandado hacer; y ahí, en Betel, designó a los sacerdotes para los templos que había construido.
Jeroboam no cambió su mala conducta y siguió nombrando a gente común y corriente para que fueran sacerdotes de los templos que había construido en la cima de los montes; consagraba como sacerdote a todo aquel que lo deseaba. Éste fue el pecado que causó la destrucción y el exterminio de la dinastía de Jeroboam.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo
Hemos pecado con nuestros padres,
hemos cometido maldades e iniquidades.
Nuestros padres en Egipto
no comprendieron tus maravillas. R/.
En Horeb se hicieron un becerro,
adoraron un ídolo de fundición;
cambiaron su gloria por la imagen
de un toro que come hierba. R/.
Se olvidaron de Dios, su salvador,
que había hecho prodigios en Egipto,
maravillas en el país de Cam,
portentos junto al mar Rojo. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. (Mt 4, 4b)
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 14 DE FEBRERO DE 2026 – SÁBADO DE LA 5a. SEMANA DEL T.O.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS
Mc 8, 1-10 (audio)
Uno de aquellos días en que de nuevo se había juntado mucha gente y no tenían nada que comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: —Siento compasión de esta gente, porque ya hace tres días que están aquí conmigo y no tienen nada que comer. Y si los mando sin comer a sus casas, pueden desmayarse por el camino, porque algunos han venido de lejos.
Sus discípulos le contestaron: —¿Pero cómo se les puede dar de comer en un lugar como éste, donde no vive nadie? Jesús les preguntó:
—¿Cuántos panes tienen ustedes?
—Siete —contestaron ellos.
Entonces mandó que la gente se sentara en el suelo, tomó en sus manos los siete panes y, habiendo dado gracias a Dios, los partió y se los iba dando a sus discípulos, para que ellos los repartieran entre la gente, y así lo hicieron.
Tenían también unos cuantos pescaditos; Jesús pronunció sobre ellos la bendición, y también mandó repartirlos. Todos comieron hasta quedar satisfechos, y recogieron los pedazos sobrantes en siete canastas. Los que comieron eran cerca de cuatro mil. Luego Jesús los despidió, subió a la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El Evangelio que nos trae la liturgia de hoy, sábado 14 de febrero de 2026, proviene de san Marcos (Mc 8, 1-10).
“Siento compasión de esta gente”. Estos versículos del Evangelio de hoy nos muestran a un Jesús de orden en su actuar incluso ante la evidente necesidad del gentío:
Jesús observa y deduce, enseña pero no descuida a sus fieles. Agradece al Padre y pronuncia la bendición, Se apoya en sus discípulos para repartir los alimentos, Y, finalmente, deja todo organizado, sobrantes recogidos.
Jesús es, entonces, empático ante la necesidad de los demás (falta de alimentos, cansancio por las extensas jornadas), compasivo, generoso y decidido, a pesar de las válidas dudas planteadas, bajo la lógica humana, por sus discípulos.
Nuestro Señor respondió con amor y generosidad a quienes lo seguían y escuchaban hacía ya 3 días. De esos siete panes y unos cuantos peces alimentó a al menos 4.000 personas que comieron lo suficiente para estar saciadas, y fortalecidas para el regreso a sus hogares, y aún, quedaron sobrantes.
Tres aspectos, entonces, llaman la atención del Evangelio de hoy: la fe de las personas que le seguían como para estar todo el tiempo con Él; la misericordia de Dios, encarnado en Jesús, al verlos en necesidad, sentir compasión de ellos y actuar; y la gracia obtenida por aquellos que realizan un acto de bendición de los alimentos, hecha en esta ocasión por Jesús al Padre. Incluso sobra, lo que muestra que la generosidad divina no tiene límites y desborda a nuestras necesidades. La bendición al momento de tomar los alimentos debe ser parte de nuestra oración diaria al Padre.
Hoy roguemos al Señor nos alcance la gracia de ser agradecido por cada bendición recibida: agradecer al Padre por los alimentos, por la vida, el techo, la familia, y todo cuanto nos dá y que no tendríamos sin ser bendecidos por Él.


