Hoy es miércoles 21 de enero de 2026: ora con el Evangelio de hoy en audio según san Marcos (Mc 3, 1-6): «En aquel tiempo, Jesús entró en la sinagoga, donde había un hombre que tenía tullida una mano. Los fariseos estaban espiando a Jesús para ver si curaba en sábado y poderlo acusar. Jesús le dijo al tullido: “Levántate y ponte allí en medio”.».
Santa Inés, virgen y mártir
LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA MIÉRCOLES 21 DE ENERO DE 2026
MISA DEL DÍA – ROJO

Santa Inés
Inés de Roma (291-304) fue una virgen romana, que sufrió el martirio a los 12 años (decapitación), durante la persecución de Diocleciano. Fue encerrada en un prostíbulo, donde milagrosamente conservo su virginidad.
Imagen: Santa Inés Wikipedia
Otros santos o fiestas del día: San Zacarías, el Angélico ( s. IX), San Meinrado (s. IX), San Epifanio (s. IV), Beata Josefa María de santa Inés (s. XVI) .
CONTENIDO DEL DÍA
ANTÍFONA DE ENTRADA
He aquí que la Virgen esforzada, sacrificio de pureza, víctima castísima, ya sigue al Cordero crucificado por nosotros.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que eliges lo débil del mundo para confundir a los fuertes; concede propicio a quienes celebramos el martirio de Santa Inés imitarla en la firmeza de su fe.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL PRIMER LIBRO DE SAMUEL
En aquellos días, dijo David a Saúl: “Señor, no se atemorice tu corazón por ese filisteo. Tu siervo irá y peleará con él”. Pero Saúl le replicó: “Tú no puedes ir a pelear contra Goliat, porque no eres más que un muchacho, y él, un hombre adiestrado para la guerra desde su juventud”. David le contestó: “El Señor, que me ha librado de las garras del león y del oso, me librará también de las manos de ese filisteo”. Saúl le dijo: “Ve, y que el Señor te ayude”.
Tomó David el cayado que siempre llevaba consigo; escogió en el arroyo cinco piedras bien lisas, las puso en su morral, y con la honda en la mano, avanzó hacia el filisteo. Goliat, precedido por su escudero, se fue acercando a David. El filisteo se le quedó mirando, y cuando vio que era un joven, rubio y de buena presencia, lo despreció y le dijo: “¿Soy acaso un perro para que me salgas al encuentro con palos y con piedras?” David le contestó: “No. Eres peor que un perro”. Entonces Goliat lo maldijo en nombre de sus dioses y añadió: “Acércate, que yo les echaré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo”.
David le replicó: “Tú vienes hacia mí con espada, lanza y jabalina. Pero yo voy contra ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has insultado. Hoy mismo te va a entregar el Señor en mis manos; te voy a vencer y te voy a cortar la cabeza, y voy a echarles tu cadáver y los cadáveres de los filisteos a las aves del cielo y a las fieras del campo. Así sabrá toda la tierra que hay Dios en Israel, y toda esa multitud sabrá que el Señor no necesita ni lanzas ni espadas para vencer, porque Él es el Señor de la guerra y los entregará a ustedes en nuestras manos”.
Cuando el filisteo comenzó a avanzar contra David, éste corrió a su encuentro, metió la mano en el morral, sacó una piedra, la tiró con la honda e hirió al filisteo en la frente. La piedra se le clavó en la frente y el filisteo cayó de boca por tierra.
Venció David al filisteo con una honda y una piedra; lo hirió y lo mató, sin tener espada en la mano. Corrió David a donde estaba caído el filisteo, tomó su espada, la sacó de la vaina, lo mató y le cortó la cabeza. Los filisteos, viendo que había muerto su jefe, huyeron.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. ¡Bendito el Señor, mi alcázar!
Bendito el Señor, mi Roca,
que adiestra mis manos para el combate,
mis dedos para la pelea. R/.
Mi bienhechor, mi alcázar,
baluarte donde me pongo a salvo,
mi escudo y refugio,
que me somete los pueblos. R/.
Dios mío, te cantaré un cántico nuevo,
tocaré para ti el arpa de diez cuerdas:
para ti que das la victoria a los reyes,
y salvas a David, tu siervo, de la espada maligna. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
Jesús proclamaba el Evangelio del Reino, y curaba toda dolencia del pueblo. (Cf. Mt 4, 23)
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 21 DE ENERO DE 2026
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS
Mc 3, 1-6 (audio)
En aquel tiempo, Jesús entró en la sinagoga, donde había un hombre que tenía tullida una mano. Los fariseos estaban espiando a Jesús para ver si curaba en sábado y poderlo acusar. Jesús le dijo al tullido: “Levántate y ponte allí en medio”.
Después les preguntó: “¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado, el bien o el mal? ¿Se le puede salvar la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo morir?” Ellos se quedaron callados. Entonces, mirándolos con ira y con tristeza, porque no querían entender, le dijo al hombre: “Extiende tu mano”. La extendió, y su mano quedó sana.
Entonces se fueron los fariseos y comenzaron a hacer planes, con los del partido de Herodes, para matar a Jesús.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El fragmento del Evangelio que nos trae la liturgia del día de hoy, miércoles 21 de enero de 2026, proviene del santo Evangelio según san Marcos (Mc 3, 1-6).
a contemplación de este pasaje nos permite ver dos actitudes absolutamente contrarias:
- La misericordiosa de nuestro Señor que va al templo y ante el sufrimiento de un hombre que tiene la mano tullida quiere sanarle, devolverle su dignidad y su puesto en la sociedad: “Levántate y ponte allí en medio”.
- La dureza de corazón de los fariseos quienes espían a Jesús para ver si cura en sábado y tener algo de que acusarle, y ante la pregunta “¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado, el bien o el mal? ¿Se le puede salvar la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo morir?” guardan silencio.
A nuestro alrededor podemos encontrar personas con sufrimientos físicos, económicos, emocionales y de manera similar al pasaje evangélico nuestra actitud puede ser la de comprometernos con brindarles ayuda o la de rechazar e ignorar esa situación.
Que el Señor nos de la gracia de ser cada día semejantes a Él en sus sentimientos y acciones, dándonos un corazón no de piedra, si no de carne, para bien de nosotros.


