Evangelio y liturgia de hoy, sábado 7 de febrero de 2026: ora con el Evangelio de hoy en audio según san Marcos (Mc 6, 30-34): “En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces Él les dijo: “Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco”.
Beato Pío IX (s. XIX) – Bienaventurada Virgen María
Hoy es primer sábado de mes…
CONTENIDO DEL DÍA
HOY RECORDAMOS LA DEVOCIÓN DE LOS PRIMEROS SÁBADOS

Hoy, primer sábado de este mes, puedes iniciar o continuar con la devoción de los primeros sábados de cinco meses consecutivos. La Virgen María, durante sus apariciones en Fátima, pidió difundir la devoción de los cinco primeros sábados de mes con el fin de reparar los pecados contra su Inmaculado Corazón. Los actos de piedad cada primer sábado son: confesarse, comulgar, rezar el Rosario completo y hacerle compañía a María por al menos quince minutos, meditando los misterios del Rosario. Si los iniciaste con nosotros el pasado octubre, concluirás esta devoción hoy sábado 7 de febrero de 2026. Si inicias hoy, irás hasta el 6 de junio de 2026. Los motivos de la reparación fueron revelados por la Stma Virgen a Sor Lucía en Fátima, y confirmadas por nuestro Señor Jesucristo: hay cinco tipos de ofensas y blasfemias pronunciadas contra el Inmaculado Corazón de María, así:
La primera es en contra de su Inmaculada Concepción; la segunda contra su virginidad perpetua; la tercera contra su maternidad divina, rehusando recibirla como Madre de la humanidad; la cuarta, la de aquellos que procuran infundir en los corazones de los niños, la indiferencia, el desprecio y hasta el odio hacia la Madre Inmaculada; y la quinta, la de los que la insultan directamente sus sagradas imágenes.
LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA SÁBADO 7 DE FEBRERO DE 2026
Misa del Día – Verde o Blanco- Semana 4a. del Tiempo Ordinario
ANTÍFONA DE ENTRADA
Salve, Madre Santa, Virgen Madre del Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos. (Lc 1, 33).
ORACIÓN COLECTA
Haz que nosotros, tus siervos, Señor Dios, gocemos de perpetua salud de alma y cuerpo, y, por la intercesión de la gloriosa siempre Virgen Santa María, líbranos de las tristezas presentes y concédenos disfrutar las alegrías eternas.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL PRIMER LIBRO DE LOS REYES
En aquellos días, el rey Salomón fue al santuario de Gabaón a ofrecer sacrificios y ofreció mil holocaustos sobre el altar. Una noche, estando él dormido en aquel lugar, se le apareció el Señor y le dijo: “Salomón, pídeme lo que quieras y yo te lo daré”.
Salomón le respondió: “Señor, tú trataste con misericordia a tu siervo David, mi padre, porque se portó contigo con lealtad, con justicia y rectitud de corazón. Más aún, también ahora lo sigues tratando con misericordia, porque has hecho que un hijo suyo lo suceda en el trono. Sí, tú quisiste, Señor y Dios mío, que yo, tu siervo, sucediera en el trono a mi padre, David. Pero yo no soy más que un muchacho y no sé cómo actuar. Soy tu siervo y me encuentro perdido en medio de este pueblo tuyo, tan numeroso, que es imposible contarlo. Por eso te pido que me concedas sabiduría de corazón para que sepa gobernar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal. Pues sin ella, ¿quién será capaz de gobernar a este pueblo tuyo tan grande?”
Al Señor le agradó que Salomón le hubiera pedido sabiduría y le dijo: “Por haberme pedido esto, y no una larga vida, ni riquezas, ni la muerte de tus enemigos, sino sabiduría para gobernar, yo te concedo lo que me has pedido. Te doy un corazón sabio y prudente, como no lo ha habido antes ni lo habrá después de ti. Te voy a conceder, además, lo que no me has pedido: tanta gloria y riqueza, que no habrá rey que se pueda comparar contigo”.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Enséñame, Señor, tus decretos
¿Cómo podrá un joven andar honestamente?
Cumpliendo tus palabras. R/.
Te busco de todo corazón,
no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R/.
En mi corazón escondo tus consignas,
así no pecaré contra ti R/.
Bendito eres, Señor,
enséñame tus decretos. R/.
Mis labios van enumerando
todos los mandamientos de tu boca. R/.
Mi alegría es el camino de tus preceptos,
más que todas las riquezas. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
Mis ovejas escuchan mi voz -dice el Señor-, y yo las conozco, y ellas me siguen. (Jn 10, 27)
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 7 DE FEBRERO DE 2026 – SÁBADO
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS
Mc 6, 30-34 (audio)
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces Él les dijo: “Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco”. Porque eran tantos los que iban y venían, que no les dejaban tiempo ni para comer.
Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar apartado y tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces de todos los poblados fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.
Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El Evangelio que nos trae la liturgia de hoy, sábado 7 de febrero de 2026, proviene del santo Evangelio según san Marcos (Marcos 6, 30-34). Con la narración del Evangelista se nos permite tener la imagen de los apóstoles regresando de su misión inicial, extenuados, pero felices, ¡emocionados!, también la del Maestro, de Jesús compasivo con sus amigos, y consciente de las limitaciones humanas de ellos, por lo que les indica “descansar un poco”. El Señor les ama, y, por tanto, cuida.
La tercera imagen es la de los habitantes de esos pueblos, todos ellos en alerta para ir corriendo a donde iba a llegar el Señor con sus discípulos, corren tan rápido como pueden, sanos o enfermos, por sus propios medios o llevados por otros. “La fe mueve montañas” es una expresión popular nacida del Evangelio mismo, y, en este relato, aplica tal dicho a esas multitudes: no importaron la distancia, los terrenos, el sol o la lluvia, puesto que, con la fe inmensa en Jesús, en lo que veían y escuchaban, en sus obras y sus enseñanzas, los caminos parecieron más cortos, más llanos, llegando incluso antes que el Señor al sitio indicado: su fe en Jesús movió los caminos y cerros que los separaban para poder llegar a Él.
Hoy roguemos a nuestro Señor Jesús nos dé la gracia de estar siempre maravillados ante su Presencia, en la Eucaristía, en nuestra vida diaria. Que, sin importar cuál o cuántos sean los largos caminos o cerros que nos separan de Él, nuestra fe nos permita acortarlos o moverlos para llegar a Él pronto, emocionados y dispuestos de corazón a recibir su enseñanza y su obra en nosotros.



El Santo Evangelio de este día nos muestra El Amor y la ternura con que Jesús nos acompaña en cada momento de nuestras vidas en las que escuchamos Su Voz a nuestro oído y nos dice con nombre propio ***Tú sígueme*** y ese seguimiento y entrega por servirle y obedecerle tiene su paga con creces porque, Dios no escatima en bendiciones y bondad para aquellos que me aman y cumplen Su Palabra