Evangelio y liturgia de hoy, domingo 15 de febrero de 2026: ora con el Evangelio de hoy en audio según san Mateo (Mt 5, 17-37): En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento…
SEXTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO – DÍA DEL SEÑOR
LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA DOMINGO 15 DE FEBRERO DE 2026
Misa del Día – Verde – Semana 6a. del Tiempo Ordinario
CONTENIDO DEL DÍA
ANTÍFONA DE ENTRADA
Sé la Roca de mi refugio, oh, Dios, un baluarte donde me salve, tú que eres mi roca y mi baluarte; por tu nombre dirígeme y aliméntame. (Cf. Sal 30, 3-4)
ORACIÓN COLECTA
Oh, Dios, que prometiste permanecer en los rectos y sencillos de corazón, concédenos, por tu gracia, vivir de tal manera que te dignes habitar en nosotros.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DEL ECLESIÁSTICO (SIRÁCIDA)
Si quieres, puedes observar los mandamientos y cumplir fielmente lo que le agrada. Él puso ante ti el fuego y el agua: hacia lo que quieras, extenderás tu mano.
Ante los hombres están la vida y la muerte: a cada uno se le dará lo que prefiera. Porque grande es la sabiduría del Señor, Él es fuerte y poderoso, y ve todas las cosas.
Sus ojos están fijos en aquellos que lo temen y Él conoce todas las obras del hombre. A nadie le ordenó ser impío ni dio a nadie autorización para pecar.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Dichoso el que camina en la ley del Señor
Dichoso el que, con vida intachable,
camina en la voluntad del Señor;
dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón. R/.
Tú promulgas tus mandatos
para que se observen exactamente.
Ojalá esté firme mi camino,
para cumplir tus decretos. R/.
Haz bien a tu siervo:
viviré y cumpliré tus palabras;
ábreme los ojos,
y contemplaré las maravillas de tu ley. R/.
Muéstrame, Señor, el camino de tus decretos,
y lo seguiré puntualmente;
enséñame a cumplir tu ley
y a guardarla de todo corazón. R/.
SEGUNDA LECTURA
LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS
Hermanos: Es cierto que a los adultos en la fe les predicamos la sabiduría, pero no la sabiduría de este mundo ni la de aquellos que dominan al mundo, los cuales van a quedar aniquilados. Por el contrario, predicamos una sabiduría divina, misteriosa, que ha permanecido oculta y que fue prevista por Dios desde antes de los siglos, para conducirnos a la gloria. Ninguno de los que dominan este mundo la conoció, porque, de haberla conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria.
Pero lo que nosotros predicamos es, como dice la Escritura, que lo que Dios ha preparado para los que lo aman, ni el ojo lo ha visto, ni el oído lo ha escuchado, ni la mente del hombre pudo siquiera haberlo imaginado. A nosotros, en cambio, Dios nos lo ha revelado por el Espíritu que conoce perfectamente todo, hasta lo más profundo de Dios.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a los pequeños. (Cf Mt 11, 25)
R/. Aleluya, aleluya, aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 15 DE FEBRERO DE 2026 – DOMINGO DE LA 6a. SEMANA DEL T.O.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO
Mt 5, 17-37 (forma larga, audio) o Mt 5,20-22a.27-28.33-34a.37 (forma breve)
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Les aseguro que no desaparecerá ni una i ni una coma de la Ley, antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice.
El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será considerado grande en el Reino de los Cielos. Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos.
Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: “No matarás”, y el que mata, debe ser llevado ante el tribunal. Pero yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal. Y todo aquel que lo insulta, merece ser castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, merece la Gehena de fuego.
Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.
Ustedes han oído que se dijo: “No cometerás adulterio”. Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón.
Si tu ojo derecho es para ti una ocasión de pecado, arráncalo y arrójalo lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena. Y si tu mano derecha es para ti una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos de ti; es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena.También se dijo: “El que se divorcia de su mujer, debe darle una declaración de divorcio”. Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer, excepto en caso de unión ilegal, la expone a cometer adulterio; y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio.
Ustedes han oído también que se dijo a los antepasados: “No jurarás falsamente, y cumplirás los juramentos hechos al Señor”. Pero yo les digo que no juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios, ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la Ciudad del gran Rey. No jures tampoco por tu cabeza, porque no puedes convertir en blanco o negro uno solo de tus cabellos. Cuando ustedes digan «sí», que sea sí, y cuando digan «no», que sea no. Todo lo que se dice de más, viene del Maligno.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El Evangelio que nos trae la liturgia de hoy, domingo 15 de febrero de 2026, proviene de san Mateo (Mt 5, 17-37). Jesús enseña a sus discípulos y explica el verdadero alcance de los mandamientos. Para el caso del quinto, “no matarás”, nuestro Señor nos enseña que no es solo el hecho de acabar con la vida física del otro, también se trata de irritarse contra una persona, o insultarlo o maldecirlo.
En este sentido, los pecados que incluso merecen juicio y el fuego no son solo por las acciones o las palabras en sí mismas, sino por el efecto inmediato o a largo plazo que producen palabras y acciones sobre la víctima de tal comportamiento, y sobre quienes aprenden a tratar a esa misma persona o a otros de igual manera.
Tal vez, algunas de estas víctimas, puedan llegar a tener pensamientos negativos contra el ofensor, contra otros o contra sí mismos, sumados a rencor, ansiedad, depresión, u otros efectos que, si no son adecuadamente manejados, pueden terminar en complicaciones, incluyendo la muerte, en un porcentaje de ellos. El acoso escolar (bullying), o el laboral y la violencia intrafamiliar pueden caber aquí.
Ahora bien, están aquellos que engañan a las mujeres y a sus familias, y que promueven, facilitan, legislan, realizan y regulan sobre el aborto provocado legal, ilegal o forzado. Bajo falsa compasión y promulgaciones de derechos infames se comete asesinato prenatal. Lo mismo aplicaría al asesinato de seres humanos en la fertilización in vitro (los embriones descartados o considerados poco viables que son desechados o quemados, tal cual un ritual al demonio mismo descrito en la Biblia).
Las leyes humanas no solo han permitido estas abominaciones sino otras como la eutanasia: la muerte que es suicidio y homicidio a la vez, y que ha sido legalmente justificada, y aceptada como una forma de morir. Como en los anteriores casos, la eutanasia involucra gran cantidad de personas que participan de algún modo en ese pecado, ya sea por acción o por omisión, en cada una de tales muertes. Todas estas formas descritas, son pecado que genera muerte a gran escala, al punto de tener a poblaciones enteras en peligro de desaparecer en unas generaciones. El uso de acticonceptivos es también de este tipo de talante: evita que hijos de Dios sean concebidos, o por sus “fallas”, permiten embarazos que finalizan en otro cirmen, el aborto, o dañan la salud de la mujer madre, de manera temporal o definitiva, llevando a cáncer e incluso la muerte, asociada a complicaciones a largo plazo, depresión y mayor riesgo de suicidio.
De igual manera la falta de autocuidado también podría constituir una falta al quinto mandamiento. Hace un tiempo, en medio de una confesión, el sacerdote preguntaba: ¿y te has tomado los medicamentos? Porque esa es una parte incluida en el “no matarás, decía”. ¿Tú te los tomas con juicio si necesitas alguno?
Son, entonces, muchas las formas de entender la amplitud y verdadero significado del mandamiento “no matarás”: física, emocional o espiritual, sobre uno mismo, o sobre otros, por acción u omisión, ya sea por edad de la víctima, o por engaño, ignorancia o indefensión. Son los relatos reales y contemporáneos del Herodes moderno, del Goliat moderno, de los crueles perseguidores de cristianos modernos.
Roguemos a Dios nos dé un corazón sabio, humilde y manso concorde con sus mandamientos, que son su Voluntad.


