Evangelio y liturgia de hoy, jueves 19 de febrero de 2026: ora con el Evangelio de hoy en audio según san Lucas (Lc 9, 22-25): En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El hijo del hombre debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer día». Después dijo a todos: «El que quiera venir detrás de mí…
JUEVES DESPUÉS DE CENIZA – TIEMPO DE CUARESMA
LEE LA PALABRA DE HOY, ESCUCHA EL AUDIO Y COMENTA EL EVANGELIO, EL SALMO Y LAS LECTURAS DEL DÍA JUEVES 19 DE FEBRERO DE 2026
Misa del Día – Morado – Santo del día: San Conrado de Piacenza
CONTENIDO DEL DÍA
ANTÍFONA DE ENTRADA
Cuando invoqué al Señor, Él escuchó mi voz y me salvó de los enemigos. Encomienda al Señor tus afanes que Él te sustentará (Cf. Sal 54, 17-20.23)
ORACIÓN COLECTA
Te pedimos, Señor, que inspires, sostengas y acompañes nuestras obras, para que todas nuestras acciones broten de ti, como de su fuente, y se dirijan a ti, como a su fin.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DEL DEUTERONOMIO
Moisés habló al pueblo diciendo: «Hoy pongo delante de ti la vida y la felicidad, la muerte y la desdicha. Si escuchas los mandamientos del Señor, tu Dios, que hoy te prescribo, si amas al Señor, tu Dios, y cumples sus mandamientos, sus leyes y sus preceptos, entonces vivirás, te multiplicarás, y el Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde ahora vas a entrar para tomar posesión de ella.
Pero si tu corazón se desvía y no escuchas, si te dejas arrastrar y vas a postrarte ante otros dioses para servirlo, yo les anuncio hoy que ustedes se perderán irremediablemente, y no vivirán mucho tiempo en la tierra que vas a poseer después de cruzar el Jordán.
Hoy tomo por testigos contra ustedes al cielo y a la tierra; yo he puesto delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Elige la vida, y vivirás, tú y tus descendientes, con tal que ames al Señor, tu Dios, escuches su voz y le seas fiel.
Porque de ello depende tu vida y tu larga permanencia en la tierra que el Señor juró dar a tus padres, a Abraham, a Isaac y a Jacob.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor
Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. R/.
Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. R/.
No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/.Honor y Gloria a tí, Señor Jesús
Conviértanse –dice el Señor-, porque está cerca el Reino de los Cielos. (Mt 4, 17)
R/. Honor y Gloria a tí, Señor Jesús
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY 19 DE FEBRERO DE 2026 – JUEVES DESPUÉS DE CENIZA.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS
Lc 9, 22-25
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El hijo del hombre debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer día».
Después dijo a todos: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá y el que pierda su vida por mí, la salvará.
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde y arruina su vida?.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
El Evangelio que nos trae la liturgia de hoy, jueves 19 de febrero de 2026, proviene de san Lucas (9, 22-25). Continua el Señor advirtiéndonos de las consecuencias que tiene las opciones que tomamos a diario en nuestra vida: ” el que quiera salvar su vida, la perderá y el que pierda su vida por mí, la salvará”. Y es que la vida nos ha sido dada para entregarla de igual manera que lo hizo nuestro Señor.
Que el Señor nos conceda en esta cuaresma la gracia de renunciar a las apetencias y deseos que van en contravía al camino de la cruz que Él con su vida nos señala.


