Evangelio de hoy, lecturas y salmo de este día, domingo 21 de Junio de 2026, DUODÉCIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO: ora con el Evangelio de hoy, en audio, según san Mateo 10, 26-33 «En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: “No teman a los hombres. No hay nada oculto que no llegue a…» Encuentra más abajo el texto completo, el audio y la reflexión del Evangelio, el salmo y las lecturas de hoy.
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CONTENIDO DEL DÍA
SOLEMNIDADES, SANTOS, BEATOS CELEBRADOS CON EL EVANGELIO DE HOY DOMINGO 21 DE JUNIO
DUODÉCIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
INVITACIÓN MARIANA – TRINITARIA
Desde el 1 de mayo (8 de la noche, hora colombiana) iniciamos el Santo Rosario en vivo. Puedes inscribirte desde cualquier país para ser invitado. El Santo Rosario se realizará en español. Duración estimada por día: 1 hora.
Las personas interesadas en inscribirse en el grupo de oración permanente del Santo Rosario pueden escribirnos a: [email protected], con el asunto: “Inscribir en el Santo Rosario“.
Misa del Día – Verde – Semana 12a. del Tiempo Ordinario
ANTÍFONA DE ENTRADA
El Señor es fuerza para su pueblo, apoyo y salvación para su Ungido. Salva a tu pueblo y bendice a tu heredad, sé su pastor y guíalos siempre. (Cf Salmo 27, 8-9)
ORACIÓN COLECTA DE HOY
Concédenos tener siempre, Señor, amor y respeto a tu santo nombre, porque jamás dejas de dirigir a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA DE HOY
LECTURA DEL LIBRO DE JEREMIAS
En aquel tiempo, dijo Jeremías:
“Yo oía el cuchicheo de la gente que decía: ‘Denunciemos a Jeremías, Denunciemos al profeta del terror’. Todos los que eran mis amigos espiaban mis pasos, esperaban que tropezara y me cayera, diciendo: ‘Si se tropieza y se cae, lo venceremos y podremos vengarnos de él’.
Pero el Señor, guerrero poderoso, está a mi lado; por eso mis perseguidores caerán por tierra y no podrán conmigo; quedarán avergonzados de su fracaso y su ignominia será eterna e inolvidable. Señor de los ejércitos, que pones a prueba al justo y conoces lo más profundo de los corazones, haz que yo vea tu venganza contra ellos, porque a ti he encomendado mi causa.
Canten y alaben al Señor, porque él ha salvado la vida de su pobre de la mano de los malvados’’.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL ( CON AUDIO )
R/. Señor, que me escuche tu gran bondad
Por ti he aguantado afrentas,
la vergüenza cubrió mi rostro.
Soy un extraño para mis hermanos,
un extranjero para los hijos de mi madre.
Porque me devora el celo de tu templo,
y las afrentas con que te afrentan caen sobre mí. R/.
Pero mi oración se dirige a ti,
Señor, el día de tu favor;
que me escuche tu gran bondad,
que tu fidelidad me ayude.
Respóndeme, Señor, con la bondad de tu gracia;
por tu gran compasión, vuélvete hacia mí. R/.
Miradlo, los humildes, y alegraos;
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos.
Alábenlo el cielo y la tierra,
las aguas y cuanto bulle en ellas. R/.
SEGUNDA LECTURA DE HOY
LECTURA DE LA CARTA DEL APOSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS
Hermanos: Por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron.
Antes de la ley de Moisés ya existía el pecado en el mundo y, si bien es cierto que el pecado no se castiga cuando no hay ley, sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés aun sobre aquellos que no pecaron como pecó Adán, cuando desobedeció un mandato directo de Dios. Por lo demás, Adán era figura de Cristo, el que había de venir.
Ahora bien, el don de Dios supera con mucho al delito. Pues si por el pecado de un solo hombre todos fueron castigados con la muerte, por el don de un solo hombre, Jesucristo, se ha desbordado sobre todos la abundancia de la vida y la gracia de Dios.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, Aleluya
«El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí -dice el Señor-; y ustedes darán testimonio» (Juan 15, 26b.27a)
R/. Aleluya, aleluya, Aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY DOMINGO 21 DE JUNIO DE 2026 – DUODÉCIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO
Mateo 10, 26-33
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: “No teman a los hombres. No hay nada oculto que no llegue a descubrirse; no hay nada secreto que no llegue a saberse. Lo que les digo de noche, repítanlo en pleno día, y lo que les digo al oído, pregónenlo desde las azoteas.
No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman, más bien, a quien puede arrojar al lugar de castigo el alma y el cuerpo.
¿No es verdad que se venden dos pajarillos por una moneda? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae por tierra si no lo permite el Padre. En cuanto a ustedes, hasta los cabellos de su cabeza están contados. Por lo tanto, no tengan miedo, porque ustedes valen mucho más que todos los pájaros del mundo.
A quien me reconozca delante de los hombres, yo también lo reconoceré ante mi Padre, que está en los cielos; pero al que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre, que está en los cielos”.
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
En el Evangelio de hoy, según San Mateo. contemplamos a Jesús, exhortando a sus apóstoles a vencer el temor y a crecer en la confianza en la Providencia Divina.
Vencer el temor, es una invitación que Dios nos realiza reiteradamente tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Hoy Jesús, nos presenta claramente que el antídoto para el temor es la confianza en el amor de Dios por nosotros y la certeza de que Él, conoce tanto nuestras fragilidades como las necesidades más apremiantes de nuestra vida y tiene el control absoluto sobre los acontecimientos que experimentamos a diario.
Que el Señor nos conceda la gracia de entregarle todas nuestras dudas, inquietudes, temores, y decir, como San Claudio de la Colombière, “Estoy tan convencido, Dios mío, de que velas sobre todos los que esperan en Ti, y de que no puede faltar cosa alguna a quien aguarda de Ti todas las cosas, que he determinado vivir de ahora en adelante sin ningún cuidado, descargando en Ti todas mis solicitudes”.



