Evangelio de hoy, lecturas y salmo de este día, viernes 19 de junio de 2026: viernes de la undécima semana del Tiempo Ordinario, ora con el Evangelio de hoy, en audio, según san Mateo 6, 19-23: «En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los consumen, y los ladrones perforan las paredes y los roban…» Encuentra más abajo el texto completo, el audio y la reflexión del Evangelio, el salmo y las lecturas de hoy.
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CONTENIDO DEL DÍA
SOLEMNIDADES, SANTOS, BEATOS CELEBRADOS CON EL EVANGELIO DE HOY VIERNES 19 DE JUNIO
San Romualdo (s. XI) anacoreta y padre de los monjes Camaldulenses, quien, nacido en Rávena, deseoso de la vida y disciplina eremítica viajó por Italia durante varios años, fundando pequeños monasterios y promoviendo la vida evangélica entre los monjes.
INVITACIÓN MARIANA – TRINITARIA
Desde el 1 de mayo (8 de la noche, hora colombiana) iniciamos el Santo Rosario en vivo. Puedes inscribirte desde cualquier país para ser invitado. El Santo Rosario se realizará en español. Duración estimada por día: 1 hora.
Las personas interesadas en inscribirse en el grupo de oración permanente del Santo Rosario pueden escribirnos a: [email protected], con el asunto: “Inscribir en el Santo Rosario“.
Misa del Día – Verde – Semana 11a. del Tiempo Ordinario
ANTÍFONA DE ENTRADA
El justo crecerá como palmera, y se alzará como un cedro del Líbano, plantado en la casa del Señor, crecerá en los atrios de nuestro Dios. (Cf. Sal 91, 13-14)
ORACIÓN COLECTA DE HOY
Oh Dios, que por medio de san Romualdo renovaste la vida eremítica en tu Iglesia, concédenos renunciar a nosotros mismos, para que siguiendo a Cristo, merezcamos subir felices al reino de los cielos.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén
PRIMERA LECTURA DE HOY
LECTURA DEL SEGUNDO LIBRO DE LOS REYES
Por aquel entonces, Atalía, la madre de Ocozías, al ver que había muerto su hijo, empezó a exterminar a todo el linaje real. Pero Josebá, hija del rey Joram y hermana de Ocozías, tomó a Joás, hijo de Ocozías, lo sacó secretamente de en medio de los hijos del rey que iban a ser masacrados, y lo puso con su nodriza en la sala que servía de dormitorio. Así lo ocultó a los ojos de Atalía y no lo mataron. Él estuvo con ella en la Casa del Señor, oculto durante seis años, mientras Atalía reinaba sobre el país.
El séptimo año, Iehoiadá mandó buscar a los centuriones de los carios y de la guardia, y los hizo comparecer ante él en la Casa del Señor. Hizo con ellos un pacto comprometiéndolos bajo juramento, y les mostró al hijo del rey.
Los centuriones ejecutaron exactamente todo lo que les había ordenado el sacerdote Iehoiadá. Cada uno de ellos tomó a sus hombres –los que entraban de servicio y los que eran relevados el día sábado– y se presentaron ante el sacerdote Iehoiadá. El sacerdote entregó a los centuriones las lanzas y los escudos del rey David que estaban en la Casa del Señor. Los guardias se apostaron, cada uno con sus armas en la mano, desde el lado sur hasta el lado norte de la Casa, delante del altar y delante de la Casa, para formar un círculo alrededor del rey. Entonces Iehoiadá hizo salir al hijo del rey y le impuso la diadema y el Testimonio. Se lo constituyó rey, se lo ungió, y todos aplaudieron, aclamando: «¡Viva el rey!».
Atalía oyó el griterío de la gente que corría, y se dirigió hacia la Casa del Señor, donde estaba el pueblo. Y al ver al rey de pie sobre el estrado, como era costumbre, a los jefes y las trompetas junto al rey, y a todo el pueblo del país que estaba de fiesta y tocaba las trompetas, rasgó sus vestiduras y gritó: «¡Traición!».
Entonces el sacerdote Iehoiadá impartió órdenes a los centuriones encargados de la tropa, diciéndoles: «¡Háganla salir de entre las filas! Si alguien la sigue, que sea pasado al filo de la espada». Porque el sacerdote había dicho: «Que no la maten en la Casa del Señor». La llevaron a empujones, y por el camino de la entrada de los Caballos llegó a la casa del rey; allí la mataron.
Iehoiadá selló la alianza entre el Señor, el rey y el pueblo, comprometiéndose este a ser el pueblo del Señor; y también selló una alianza entre el rey y el pueblo.
Luego, todo el pueblo del país se dirigió al templo de Baal, lo derribó y destrozó por completo sus altares y sus imágenes. Y a Matán, el sacerdote de Baal, lo mataron delante de los altares.
El sacerdote estableció puestos de guardia en la Casa del Señor. 20 Toda la gente del país se alegró y la ciudad permaneció en calma. A Atalía la habían pasado al filo de la espada en la casa del rey.
P/. Palabra de Dios
R/. Te alabamos Señor
SALMO RESPONSORIAL
R/. El Señor ha elegido Sion para vivir en ella
El Señor ha jurado a David
una promesa que no retractará:
«A uno de tu linaje
pondré sobre tu trono». R/.
«Si tus hijos guardan mi alianza
y los mandatos que les enseño,
también sus hijos, por siempre,
se sentarán sobre tu trono». R/.
«Haré germinar el vigor de David,
enciendo una lámpara para mi Ungido.
A sus enemigos los vestiré de ignominia,
sobre él brillará mi diadema». R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO DEL DÍA
R/. Aleluya, aleluya, Aleluya
Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. (Cf. Mt 5, 3)
R/. Aleluya, aleluya, Aleluya
EVANGELIO DEL DÍA – MISA DE HOY VIERNES DE LA UNDÉCIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO – 19 DE JUNIO DE 2026
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO
Mateo 6, 19-23
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los consumen, y los ladrones perforan las paredes y los roban. Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben.
Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo. Si el ojo está sano, todo el cuerpo estará iluminado. Pero si el ojo está enfermo, todo el cuerpo estará en tinieblas. Si la luz que hay en ti se oscurece, ¡cuánta oscuridad habrá!
P/. Palabra del Señor
R/. Gloria a ti, Señor Jesús
COMENTARIO SOBRE EL EVANGELIO DEL DÍA
En el Evangelio de hoy 19 de junio de 2026, nuestro Señor Jesucristo nos dice «Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón». Hoy el Señor nos invita a reflexionar ¿cuál es mi tesoro? ¿algo del mundo o la vida eterna? ¿el reconocimiento por los hombres o por Dios? ¿mi obediencia a lo material y mundano o a la ley de Dios?
¡Cuántas normas mundanas, hechura de hombres, van en contravía de la Ley de Dios, a sus mandatos, y, por beneficio propio, se rechaza la obediencia a Él!, ¡cuántas veces la soberbia oscurece las decisiones y se permite incluso obrar en contra de la vida de los inocentes!
Pidamos al Señor la gracia de que nuestras obras, en consonancia con sus mandatos, nos permitan acercarnos a Él, y que, con su luz, toda oscuridad sea alejada de nuestros pensamientos, palabras y acciones.
¿Cuál es tu reflexión de la Palabra del día: Evangelio, salmo y lecturas? ¡Compártenos!



